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Archivo de la etiqueta: vida animada de acera

Con mucha ilusión participamos en el IX Taller Internacional de Arquitectura y Patrimonio organizado por la Universidad Católica de Colombia con la ponencia “Vida urbana: la importancia de lo cotidiano y la calle” y con la colaboración en el workshop al que están poniendo mucho corazón para pensar nuestras ciudades no sólo desde lo académico, reflexivo, técnico y científico, sino desde lo experiencias, emocional y cotidiano. Desde aquí queremos agradecerles que hayan contado con nuestra colaboración.

El concepto de tejido ha influido el pensamiento de la ciudad, la arquitectura y la sociedad debido quizá a su claridad estructural y a su potente imagen poética, pues una tela es sinónimo de protección, abrigo, técnica y cultura. Es así como en urbanismo se habla del tejido urbano para significar los diferentes tipos de trazado que se han producido a lo largo de la historia, desde la traza ovandina de la ciudad colonial hasta los trazados inconexos la ciudad difusa”. Como no es imposible comprender el fenómeno urbano sin la vida que transcurre allí, es fundamental hablar también de otro tipo de tejido, quizá el más importante, y que entra a formar parte de este entramado: el tejido social.

Este año, el taller se celebra en la ciudad patrimonial de Villa de Leyva. Una ciudad turistificada, como tantas otras, que ha visto cómo sus originales vocaciones agrícola, artesanal y de mercado campesino, han sido desplazadas por la industria del turismo para favorecer la prosperidad económica de la localidad. Es una ciudad museo, desleída y muchas veces con un desapego importante por parte de sus ciudadanos y habitantes que no se apropian de sus espacios, habitándolos solamente para servir al turista que visita la ciudad por unas horas y, en el caso más favorable, por unos días.

Esta ruptura entre territorio (tejido urbano) y ciudadanía (tejido social) ha sido aún más manifiesta “gracias” a la pandemia provocada por el Covid-19. ¿Qué ha sido de estas ciudades sin gente? Escenarios patrimoniales vacíos de vida, sin espectadores que acudan, los actores quedan desprotegidos, desorientados y desprovistos en sus propios hábitats. Se aprecia la fragilidad de lo efímero y lo corto-placista.

Es precisamente esta circunstancia la que hace al “comité del taller reaccionar académicamente para pensar la ciudad y el patrimonio en procura de su renacimiento y su regeneración” apostando por lo local, lo cercano, lo sensible y lo cotidiano, recomponiendo tejidos que han sido rotos, deshilachados o desanudados. La ciudad colombiana de Villa de Leyva será una magnífica herramienta de pensamiento, de trabajo y de proyecto: nos enseñará su trayectoria, a través de la cual los alumnos aprenderán errores y aciertos, y será un magnífico ejemplo donde poder analizar los diferentes fenómenos y a la cual se puedan aplicar posteriormente las ideas que surjan de este evento con la participación de la población, la academia y la administración.

El FORO constituye entonces un escenario de reflexión acerca de la situación actual del patrimonio y su revitalización post pandemia desde tres tejidos diferentes y a la vez imbricados dentro de la misma tela sociocultural:
– El tejido social.
– El tejido urbano.
– El tejido arquitectónico.

Por su parte el TALLER (workshop) constituye un campo de análisis y proyectación que intentara tejer nuevamente vida con materia, es decir, sociedad con ciudad. Podéis consultar aquí la programación completa.

 

 

Desde hace unas semanas compartimos alojamiento veraniego con unos buenos amigos. De esos que no hace falta repartirse las tareas porque todos trabajamos a la par (cada uno con sus limitaciones). Eso nos hizo pensar en cómo pasa lo mismo en las comunidades organizadas: los niños juegan en espacios limpios y estos niños (junto con sus padres) generan algo curiosísimo, y es que al usar los espacios, se exige una limpieza y organización en los mismos que los mantiene en el tiempo y los consolida como espacios de juego. Además, el que haya niños en las calles se considera ya un triunfo del espacio público, ya que significa que es un espacio seguro. Estas comunidades organizan actividades en sus calles y plazas, reivindican mejoras en sus espacios públicos a las instituciones, se manifiestan en contra de aquello que consideran un perjuicio contra la ciudad (como los habitantes de Jaén que actualmente se manifiestan contra la reforma sin cabeza en el Deán Mazas para convertirla en otra plaza dura), son ciudadanos y vecinos proactivos y comprometidos, aquellos que limpian su acera (o su andén) correspondiente, que tienen ojos que vigilan las calles haciéndolas seguras (la importancia del comercio de barrio, como os comentábamos aquí), etc, etc.

Son los trabajos invisibles los que hacen que una casa esté limpia y recogida, que sea un espacio seguro para el juego de los niños, que haya alguien siempre vigilando la integridad de los peques y que, junto a todo esto, se proporcione que sean autónomos en cada espacio sin peligro alguno. Lo mismo pasa en nuestras calles y plazas, son estas tareas que se esconden en “los pliegues de la realidad” (Theros, X.) las que hacen de los espacios públicos espacios para disfrutarlos, donde reunirse, encontrarse, manifestarse, disfrutar de una fiesta o jugar de forma segura, diversa y animada.

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Imagen: La Séptima, Bogotá (2014), #CicloVía

 

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