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Archivo de la etiqueta: regeneración urbana

La Ciudad Amable (en adelante, LCA) es una iniciativa de la Consejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía cuyo objetivo es abrir un nuevo camino en las políticas de intervención en el espacio público por parte de las administraciones, para que éste sea asumido como lugar de la colectividad mediante su activación social, cultural y económica. En el año 2013, Martos (Jaén) se adhiere al programa con el deseo de regenerar las 3 calles del entorno inmediato del Castillo; es decir, la Fortaleza Baja.

Con estas premisas, Estudio Atope (equipo encargado de la redacción del proyecto) comienza la elaboración del proceso de regeneración, facilitando que desde el análisis hasta su ejecución y devolución, la participación ciudadana estuviera presente. Para el equipo redactor será importante resaltar en todos los ámbitos que no sólo es deseable regenerar la dimensión física (arquitectónica y urbanística), sino que se pretende incidir en otras dimensiones como la social, medioambiental, económica, etc., para mejorar la calidad de vida de sus habitantes y apostar por un turismo amable y sostenible.

Este artículo se detiene en describir el análisis participado que dio lugar al proyecto de ejecución, cuyas obras comenzarán en 2020.

DÓNDE: EL LUGAR
El ámbito de intervención se ubica en el conjunto histórico de Martos (Jaén), situado en la parte alta del municipio por razones estratégico defensivas. El espacio público del entorno de la torre del Homenaje (calle Primero de Mayo), torre Almedina (calle Castillo) y el adarve medieval situado en calle Almedina, alberga gran parte de la memoria colectiva en sus estrechas y empinadas calles, salpicadas de lonjas y patines1.

POR QUÉ: MOTIVACIONES DEL PROYECTO
El núcleo antiguo de Martos ha sufrido, como muchos otros, un despoblamiento progresivo. Esto se debe a que la ciudadanía busca zonas más llanas y accesibles donde vivir, y a que durante mucho tiempo se ha apostado por crear nuevas zonas de urbanización mientras que los corazones de nuestras ciudades veían desaparecer comercios, habitantes y equipamientos básicos para el día a día.
Con el paso de los años se ha convertido en un barrio donde viven familias con escasos medios (familias inmigrantes que buscan rentas bajas) y población envejecida sin posibilidad de desplazarse (personas mayores que no quieren irse bien porque no pueden económicamente, bien porque sienten que el barrio es su casa aunque no les ofrezca las posibilidades que podría).

La sensación de inseguridad hacia el mismo es generalizada: tanto de las personas que viven en el barrio como de las de fuera. Sufriendo las primeras tanto los problemas de tráfico de drogas y robos (que provienen, supuestamente, de una sola vivienda), como el racismo que a veces se arroja sobre ellas. Todo esto ha convertido al barrio en una zona marginal que provoca que no exista ni apropiación hacia el mismo ni sentimientos de identidad que establezcan estrategias que lo protejan, mantengan y difundan. Por lo tanto, es complicado que quienes residen allí puedan percibir el entorno como suyo y que el resto de la población lo acoja como parte de su memoria histórica.
En este contexto, el primer paso fue diseñar un proceso participativo para establecer marcos de relación con el territorio, promover el apego hacia los espacios públicos para su desarrollo y difundir su patrimonio. En todos los momentos del proceso, se quiso implicar a:
> Vecinas y vecinos de las tres calles objeto de intervención: comunidad marroquí (familias con niños que se instalan definitivamente tras la campaña de la aceituna) y comunidad española (población envejecida y personas dedicadas al contrabando de droga). Fue fundamental diseñar actividades junto con las técnicas del área de Bienestar Social para implicar a las mujeres de la zona, tanto a las amas de casa de avanzada edad como a las mujeres marroquíes que no suelen participar de actividades y socializaciones en el espacio público.
> Asociaciones culturales y vecinales que trabajan en el barrio.
> Concejalías relacionadas: urbanismo, participación ciudadana, juventud y festejos, bienestar social, desarrollo local, educación, turismo y patrimonio.

Aprovechando el marco de LCA, la iniciativa de regeneración urbana integral partía de considerar la importancia del entorno elaborando un proceso participativo basado en escuchar a la ciudadanía, en establecer vínculos entre personal técnico y residentes, y entre estas personas con su territorio, para obtener un proyecto real adaptado a las necesidades del municipio. Otros retos eran:
> Asegurar la existencia de un grupo motor que trabajara en la propuesta desde abajo.
> Que el ayuntamiento mantuviera, desde arriba, la labor de fomentar la cohesión vecinal a través de las actividades iniciadas durante el análisis participado, que trabajase de forma multidisciplinar en ello a través de la colaboración entre concejalías y que asegurase de esta manera el mantenimiento del proyecto de ejecución a través de la apropiación forjada durante todo el proceso. El proyecto nacería así de las necesidades y demandas de la ciudadanía, asegurando la perpetuidad del mismo y, paralelamente, intentaría devolver la vitalidad y habitabilidad perdida a estas calles históricas.

PARA QUÉ: OBJETIVOS
1. Conseguir que en el diagnóstico participado se integraran la mayor parte de los actores urbanos afectados y/o implicados en el hecho de hacer barrio.
2. Coordinación con el resto de personas de distintas disciplinas que intervienen o habían intervenido en la zona (arqueología, historia, restauración, arquitectura, educación social, trabajo social, etc.), tanto desde la institución como desde asociaciones o colectivos por cuenta propia.
3. Enlazar las acciones de participación propuestas con las actividades dedifusión llevadas a cabo por parte de asociaciones, colectivos y el propio ayuntamiento. Fundar sinergias y fortalecer las ya existentes.
4. Establecer una reunión mensual que asegurase la cooperación entre distintas concejalías durante la duración del proyecto (con el deseo de que continúen periódicamente tras éste) y compartir la programación de cada una sobre la zona para su posterior coordinación.
5. Concienciar sobre la importancia de dar prioridad al peatón y difundir los valores de las “ciudades medias” (ESPINO HIDALGO, 2015) y las slow-cities.
6. Realizar actividades previas que tejan conexiones tanto con el espacio a intervenir como entre los vecinos y residentes en la zona, implicando activamente a la sociedad en las labores de regeneración y transformación urbana. La estrategia del proceso participativo afianzará la conservación y mantenimiento del proyecto trabajando desde la sensibilización, la educación, la puesta en valor del conjunto histórico, el contacto y el conocimiento. Es importante resaltar que para apropiarse de un espacio es necesario habitarlo, es decir, que “sus vivencias, aspiraciones, tiempos, ritmos y actividades se inscriban en el espacio y se dirijan al reconocimiento de los habitantes en la producción del espacio urbano (como deseo y necesidad de hacer)” (MARTÍNEZ, 2014).
7. Recoger las opiniones y demandas de los distintos colectivos e instituciones participantes durante las acciones, talleres y dinámicas participativas. Incluirlas en el proyecto tras su análisis técnico.
8. Generar funciones urbanas inexistentes a día de hoy en el tejido urbano histórico de Martos incluso desde las primeras actividades de participación. Funciones que deberían ser “definidoras del hecho urbano” (NAVAZO, 2015), capaces de fomentar las relaciones sociales y vecinales: niños y niñas jugando, turistas y/o marteños paseando, vecinos tomando el fresco en las puertas de sus viviendas…
9. Conseguir a través de los talleres, y también de otros cauces, el diálogo entre concejalías y el resto de ciudadanía:
> Crear una figura jurídica que vele por la integridad del proyecto: la Comisión de seguimiento o Consejo vecinal. Ésta aglutinaría bajo un mismo paraguas a distintas asociaciones, colectivos y ciudadanos a título individual. Si esto no fuera posible o viable, entonces al menos se desea formar un grupo motor para cumplir este objetivo.
> Firmar un Protocolo de actuación o Contrato de barrio entre Ayuntamiento y la nueva plataforma creada para asegurar un escenario de participación entre concejalías y el resto de ciudadanía tanto durante la duración del proyecto como en su posterior recepción por parte de los vecinos.
> Dar a conocer los elementos identitarios del municipio marteño en el espacio público para que sigan vivos en la memoria colectiva: el patín y la lonja.
> Impulsar y volver a implantar el comercio local y la artesanía de la zona como elementos propios que potencien el turismo, la empleabilidad y la economía.
> Seguir los preceptos que marca el PGOU de Martos y la Ley de Patrimonio Histórico Andaluz 14/2007.
> Elaborar un programa a largo plazo a cargo de las concejalías implicadas y del grupo motor (o de la colaboración de ambos), que contenga actividades para afianzar los vínculos con el territorio e implicar a la sociedad en las labores de mejora del mismo y para consolidar la conservación preventiva y la continuidad de los planes de rehabilitación y desarrollo. Se habrá de apoyar en los que ya tienen en marcha tanto ayuntamiento como asociaciones vecinales y culturales, para no cesar de realizar acciones de difusión, desarrollo y apropiación (tanto del lugar como del proyecto) hasta que empiecen las obras. Esto es muy importante, ya que muchas veces el tiempo que transcurre desde que se redacta un proyecto hasta su puesta en marcha se dilata bastante y
esto hace que se adormezca la ilusión y la atención vertida sobre el mismo. Durante la ejecución del proyecto urbano también se prevé desarrollar actividades paralelas como si de un Programa “Abierto por Obras” (Canal Patrimonio, 2016) se tratara.

PARA QUIÉN–A QUIÉN: ACTORES URBANOS
En una de las primeras reuniones entre personal técnico y ciudadanía, se trazó de forma colaborativa y a través de un sociograma, un mapa de actores específico para la zona de intervención cuyo análisis fue muy interesante.
También se describió el tipo de relaciones que se establecían entre ellos y cómo se podían fortalecer o mejorar en beneficio del barrio. Se detectan 3 grupos dentro del proceso de trabajo del análisis participado:
1. Instituciones: Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Martos, promotores del proyecto.
2. Parte técnica: personal técnico (hombres y mujeres) tanto del Ayuntamiento como de la Junta. En esta parte también se encuentra el equipo de redactor de proyecto, quién al elaborar y ejecutar paralelamente el proyecto participativo, sirve de facilitador entre los distintos actores y de coordinador de reuniones, acciones y actividades.
3. Ciudadanía: cualquier persona interesada a título individual, juntas directivas/representantes/vocales de diferentes asociaciones vecinales y culturales, centros educativos y centros religiosos.

CÓMO: METODOLOGÍA
Los métodos empleados para la consecución de objetivos se basaron en la puesta en valor y la difusión del legado patrimonial de Martos: si no sé lo que tengo que proteger, es imposible que lo proteja y lo respete. Se elaboró una estrategia basada en la generación de sentimientos de identidad, vinculados a lo local, lo emotivo y lo cercano. Se fomentó la concienciación social acerca de la importancia de la conservación y protección del patrimonio de nuestras ciudades no sólo como ciudadanía de las mismas, sino como ciudadanía, asumiendo la co-responsabilidad del acto de hacer ciudad, comprometiéndonos con el mantenimiento de sus valores. Esta toma de responsabilidad es la que garantiza la continuidad de los procesos participativos urbanos.
En primer lugar, se desarrolló un diagnóstico participado donde se usaron técnicas de creatividad social para conseguir un análisis colectivo de la zona de intervención. También se realizaron acciones urbanas para dar contenido a las calles antes de su transformación, experimentar el cambio positivo de plaza de aparcamiento a espacio público de disfrute, para trabajar en la unión vecinal y favorecer que los vecinos se identificaran con su espacio público.
Las acciones que se realizaron fueron las siguientes:
> Reuniones con personal técnico del Ayuntamiento para explicarles el proceso.
> Reuniones con vecinas y vecinos, asociaciones vecinales y culturales para explicarles el proceso y el proyecto.
> Reuniones mixtas de personal técnico y vecindad para realizar un mapa de actores involucrados (sus fortalezas y debilidades) mediante un sociograma.
> Reunión mixta donde se trazó un árbol de problemas con una posterior propuesta de árbol de soluciones en torno al ámbito objeto de estudio.> Encuestas online y a pie de calle.
> Mapeo colectivo en la calle como herramienta colectiva de diagnóstico participado.
> Priorización de acciones entre todos.
> Acciones de sensibilización y concienciación del espacio cedido por el vehículo al peatón: nos sumamos al movimiento global PARKing DAY y trabajamos con escolares de la zona en #educAcción.
> Devoluciones: acciones y visitas durante la ejecución de obra.
> Devoluciones: próxima exposición pública con toda la información recibida.

Con este análisis colectivo por parte de la ciudadanía (personal técnico de ayuntamiento, vecinos y vecinas a título individual y representantes de asociaciones vecinales y culturales), sumado al análisis técnico del equipo redactor y supervisión por parte de la Junta, se confeccionó el proyecto de ejecución priorizando acciones para las 3 calles objeto de intervención. Éste consiste en:
> Poner en valor y dar entidad a las dos entradas a la antigua Fortaleza (C/ Almedina y C/ Primero de Mayo).
> Subrayar la conexión entre las dos torres existentes (la del Homenaje y Almedina) a través de un pavimento que tenga coherencia con el espacio a actuar (las actuales lajas de piedra datan del año 2000 y son ajenas al municipio).
> Tener en cuenta las características urbanas y sociales del sitio.
> Favorecer en la medida de lo posible la movilidad.
> Aprovechar este movimiento de tierras para renovar las obsoletas instalaciones urbanas, cuya funcionalidad muchas veces se ve comprometida.

Las calles serán de uso mixto: peatón y vehículos rodados, dando prioridad a los primeros y cediéndoles el protagonismo que les fue arrebatado por los vehículos privados en los escenarios urbanos. Se definen itinerarios exclusivamente peatonales en el perímetro de las calles, se restringe el tráfico en la zona y también el aparcamiento (que será alterno a un solo lado de la calle según meses o quincenas, a decidir), se transforman 8-9 plazas de aparcamiento en espacio público de estancia con mobiliario urbano adecuado en rincones que ya existían en la memoria. Una apuesta del proyecto es mantener la identidad de elementos urbanos, por lo que se les da mayor entidad y presencia a los patines existentes para consolidar la vecindad y las noches de verano al fresco de la calle. Los distintos pavimentos empleados se han elegido para mejorar la movilidad y para evocar el antiguo empedrado marteño, perdido en el municipio a excepción de un pequeño tramo de una calle del centro histórico. Las pequeñas piezas de granito penetran hasta el antiguo adarve dialogando con la muralla existente.

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EVALUACIÓN: CONCLUSIONES Y RESULTADO
El proyecto participativo consiguió en sus fases iniciales atraer a un gran número de personas pertenecientes a diferentes colectivos, lo que abrió la diversidad de opiniones y de miradas hacia el lugar. Conforme avanzaba la fase de diagnóstico participado el problema era retener dicha atención cuando se incidía solamente en el espacio público, por lo que se elaboró un programa en colaboración con distintas concejalías para desarrollar actividades lúdicas a pie de calle en las que seguir recogiendo información y, sobre todo, mantener la vinculación de la población marteña con el proyecto.
Durante todo el proceso de análisis, el trabajo multidisciplinar que se desarrolló con las y los técnicos de las concejalías implicadas fue vital para la transferencia de conocimiento sobre el área en la que se estaba trabajando, ya que muchas veces se tenían percepciones distintas sobre un mismo problema por falta de tiempo para poder trabajar transversalmente. El proceso participativo fue una oportunidad espléndida para el intercambio de opiniones y la creación de propuestas de mejora integrales.
Las acciones que se desarrollaron en el espacio público respondieron a uno de los objetivos con los que habían nacido: llenar de contenido las aceras, sacar a la gente de sus casas, que se relacionaran entre sí, que opinaran de sus calles y su entorno y poder recoger sus demandas para trasladarlas a las instituciones implicadas. Otro objetivo casi alcanzado fue crear sinergias entre asociaciones y colectivos, y acercar la relación entre comunidades distintas para generar lazos de confianza más allá de las fronteras imaginarias (por ello fue muy simbólico que en todas las reuniones estuvieran representantes de las dos comunidades religiosas).
Dentro del proceso participativo, los niños y niñas tuvieron un papel protagonista al dedicarles varias jornadas para explicarles la importancia de su entorno y del cuidado y difusión del mismo. Se convirtieron en verdaderos pensadores urbanos, analizando y proponiendo; sintiendo que realmente podían ser parte del cambio para la mejora urbana de su barrio incorporando elementos de éste a su cotidianeidad: jugar en la calle, recoger mi basura, conocer a mis vecinos, comprar en mi barrio, reivindicar un espacio para estar con mis amigos, favorecer la convivencia a raíz del respeto entre diferentes,…

El diagnóstico participado quería conseguir que todos sintieran el proyecto como propio; si esto se hubiera conseguido al 100%, hubiera facilitado que se dieran los cauces necesarios para que desde la administración y desde la ciudadanía se siguieran proponiendo actividades a largo plazo en este espacio público para su dinamización y para reivindicar la importancia del peatón sobre el vehículo privado. Para seguir activando el barrio faltó institucionalizar el proceso a través de una figura jurídica que velara por los intereses de todos los ciudadanos, y dotarlo de compromiso a través de un protocolo de actuación o contrato de barrio. Las actividades de dinamización hubieran sido el marco idóneo para erradicar la inseguridad que provoca la zona, ya que como se ha comprobado en diversas ciudades, cuantos más ojos hay en la calle, cuantos más lazos de confianza hay, más seguros son nuestros espacios públicos (JACOBS, 1961).
Es fundamental mantener la ilusión del proyecto a través de la continuidad de acciones; y más aún, creer en él más allá de usarlo como recurso propagandístico. El análisis participado de Martos fue de una calidad excepcional gracias a sus participantes. Hay que seguir amasando la cohesión vecinal, fomentar la diversidad, aprovechar las propuestas esbozadas, ponerlas en práctica y relacionarlas entre sí para que el proyecto siga vivo una vez se retire el equipo técnico y se transfiera a ciudadanos y funcionarios.

* ARTÍCULO ORIGINAL PUBLICADO EN LA REVISTA PH98 *

BIBLIOGRAFÍA
• ABIERTO por obras (2014) Canal Patrimonio [en línea] <http://www.canalpatrimonio.com/abiertoporobras> %5BConsulta: 11/06/2019]
• ESPINO HIDALGO, B. DEL (2015) Ciudades medias, paisajes y espacios de transición: hacia una búsqueda de las claves de sostenibilidad del tejido histórico territorial del sur de la Península Ibérica. Barcelona: Departament d’Urbanisme i Ordenació del Territori. Universitat Politècnica de Catalunya, 2015) Disponible en: <https://upcommons. upc.edu/handle/2117/79373&gt; [Consulta: 11/06/2019]
• JACOBS, J. (2011) Muerte y vida de las grandes ciudades. Madrid: Capitan Swing, 2011
• MARTÍNEZ, E. (2014) Configuración urbana, habitar y apropiación del espacio. Barcelona: Universitat de Barcelona, 2014
• NAVAZO, M. (2014) 10 Mitos sobre movilidad urbana. The Metropolitan Mobility Observatory (MMO) [en línea] <http://observatoriomovilidad.es/en/news/295-10-mitos-sobre-movilidad-urbana.html&gt; [Consulta: 11/06/2019]

Os dejamos la parte del relato de Gloria Serrano que nos ha encantado por narrar el inicio de un proceso urbano participativo. Un proceso que podría ser el que se está dando en cualquier barrio de cualquier ciudad a esta misma hora, o a otra hora distinta…

Sucedió así: se reunieron en determinado centro cultural y, después de tratar los temas generales, formaron dos grupos en los que comenzaron a dialogar de los asuntos que a todos importan. En cada conjunto, alguno de los asistentes tomaba nota de lo que se decía y, otro más, iba dando turno a las participaciones. Primero hablaron del “qué” y cada uno, con elocuencia, fue externando su opinión sobre aquellas necesidades apremiantes que perciben en su barrio, en el lugar donde habitan, al que pertenecen, por el que transitan a diario y conocen bien. La conversación giró en torno a diversos temas, entre ellos urbanismo, movilidad y cuidado del medio ambiente. El prototipo de ciudad que determinará, por citar un caso, el uso que se dará en los años por venir a los espacios públicos, es algo que les preocupa. Por eso acudieron puntuales a esta cita, en sábado; es decir, en fin de semana, cuando por lo general no se piensa sino que se descansa.

Hablaron de contar con un marco jurídico que brinde soporte a la participación ciudadana, de repensar la economía de la localidad y de crear herramientas de defensa colectiva. Dijeron que la retroalimentación es importante para no sentirse solos en el proceso de repensar la vida en común. Dijeron que en ciertos barrios se vive precariamente, que en otros predomina la población de adultos mayores y que en otros más, ya existen grupos de trabajo analizando cuál es la mejor forma de gestionar los bienes comunes. Dijeron que es imperante contar con auténtica representatividad en el municipio, que se debe dar cabida a las expresiones artísticas y culturales de los jóvenes y que habría que quitarle el mote de “comercial” a la cultura. Dijeron, además, que planeación urbana significa anticiparse, ver más allá de lo que está sucediendo en el momento, y que el desarrollo urbano comienza en el epicentro, donde adquiere su máxima intensidad: el barrio.

Mencionaron que un municipalismo democrático implica visibilizar las acciones de los moradores, incluir a los ahora excluidos y documentar cómo se producen los cambios para propiciar que después surjan nuevas iniciativas. También se refirieron a conceptos como “autogestión y cogestión de espacios sociales” y “descentralización de servicios”, y manifestaron que ante el “vocerío mediático”, instrumentar un sistema de comunicación interbarrial es indispensable para lograr la cohesión social. Sin proponerse teorizar, cada uno construyó un relato desde su propia y más cotidiana experiencia. “Es nuestra obligación, es nuestra responsabilidad”, dijo uno de ellos. “Busquemos la forma de que los cambios implementados permanezcan”, propuso otro. “Se trata de empoderar a los habitantes de cada distrito”, comentaron y reconocieron que esta metrópoli no es homogénea, que hay un desequilibrio entre el norte y el sur, y que el suyo, es un ecosistema citadino que contiene otros tantos que en sí mismos constituyen pequeños y vibrantes núcleos urbanos.

“En los barrios aún se reproduce la vida de los pueblos. En el nuestro todavía decimos “voy a la ciudad”, aunque vivimos dentro de ella”, compartió entre risas uno de los vecinos. Cierta persona apeló a no olvidar la urgencia social, que en este momento es de orden económico, y otra, propuso generar espacios de reflexión para abordar las problemáticas específicas de cada barrio. “Falta empuje por parte de la ciudadanía. Hay personas que proponen, pero no dan seguimiento a la propuesta”, indicó alguien más.

Consultar Fuente

#desayunoLAGARTO

#desayunoLAGARTO #Jaén

El grupo colectivo Acción Conjunta por el Patrimonio de Jaén ha decidido organizar para este 2016 la Lumbre de Convivencia Acción Conjunta por el Patrimonio de Jaén (consultar evento en Facebook). Se propusieron como lugar de encuentro todas las lumbres que se celebran el día 16 en la ciudad y la más votada por los ciudadanos ha sido la que se celebra en Plaza Cambil. Con este acto, se quiere manifestar el deseo de que esta importante manifestación cultural sea declarada Actividad de Interés Etnológico con la consideración de Bien de Interés Cultural como realmente se merece.

A nosotros esta plaza nos trae muy buenos recuerdos, ya que fue la primera TransformAcción Efímera de bajo coste del proyecto #rEAvivaJaén (con sus luces y sus sombras… y a esto podríamos dedicar otro post) que realizamos en un espacio público histórico de la ciudad (consultar dossier /// consultar acción). Hace ya casi 3 años del inicio de este proyecto (actualmente paralizado), cuyo objetivo era dinamizar y regenerar los espacios públicos de dicha zona, así como dar a conocer y poner en valor el Patrimonio de la ciudad contando desde la base de las propuestas con la Participación Ciudadana. Al transformar este espacio, se pretendía generar funciones urbanas inexistentes actualmente en la zona antigua de la ciudad: disfrutar al aire libre de actividades para niños y mayores, además de iniciar un debate sobre el estado actual del Conjunto Histórico y así promover el espíritu crítico y la implicación de los ciudadanos ante el entorno en el que viven. Y justo con esta acción, pretendíamos dar a a conocer la “flexibilización del suelo para usos compartidos para aparcamiento y plazas públicas” (artículo de Manu Fernández), así como el concepto de urbanismo adaptativo para repensar nuevas formas de hacer ciudad (ésta fue una de las sombras, ya que no conseguimos ni con esta acción ni con las reuniones previas que muchos de los vecinos de la plaza comprendieran nuestro propósito, ya que su visión hacia nosotros era la de unos arquitectos de corte tradicional que querían construir y dejarles sin aparcamiento).

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>> Un poco de historia sobre San Antón en Jaén (vía Acción Conjunta por el Patrimonio de Jaén): La devoción a San Antón tiene una larga tradición en Jaén, que podría remontarse a la conquista cristiana de la ciudad en 1246 por las tropas de Fernando III. Un siglo después, según se desprende de los estatutos de 1368 de la Catedral, se habla de cómo la celebración de San Antón debe realizarse con la mayor solemnidad, por lo que podemos hablar que en esta época la fiesta se encuentra totalmente instituida en la ciudad. Tanto en el siglo XIV cómo en el XV existe documentación escrita, donde queda constancia de su importancia en Jaén. Así como de un anónimo romance de frontera se desprenden las siguientes estrofas: “Día es de San Antón Ese Santo señalado Cuando salen de Jaén Cuatrocientos fijosdalgos” En la “Relación de los hechos del Condestable Don Miguel Lucas de Iranzo” también existe un pasaje en el que se describe cómo era la fiesta a mitad del siglo XV: “Para la fiesta de Santo Antón se llevaban a la iglesia mayor cuatro hachas de cera, las cuales ardían delante de su altar, en la capilla de San Antón, en dos candeleros de madera, a las vísperas de la vigilia e otro día de la fiesta a todas las oras.” Actualmente, las lumbres de San Antón (noche del 16 al 17 de enero) da nombre a una fiesta popular de gran arraigo en la ciudad, perteneciente al ciclo de invierno. La fiesta concentra a los vecinos y las vecinas de los distintos barrios junto a enormes lumbres en los espacios públicos y despejados de la ciudad donde se queman enseres viejos y los restos de la poda del olivar. Se socializa junto al fuego, disfrutando de la gastronomía, del canto y baile de los melenchones, y se participa con antorchas en la celebración de la popular “Carrera Urbana Internacional Noche de San Antón”.

Lo primero que tiene de interesante (para nosotros) este concepto que acabamos de conocer, es que se sitúa en el espacio público, lo cual puede servir para dinamizar un espacio obsoleto, abandonado y carente de vida. Lo segundo, es que promueve la cohesión social “fortaleciendo las relaciones personales y creando espíritu de barrio”.
Pero bien, ¿qué es un Givebox? Esta “caja para compartir” nace de lo colaborativo, de ciudadanos que quieren dar y compartir objetos, libros, ropa, etc, en buen estado y que ellos ya no utilizan, para ofrecérselos a aquellas personas que puedan darles una segunda vida.”El principio en el que se basa es que un objeto reutilizado es un residuo evitado”.

Según este artículo (visto en el muro de N’undo), los pasos para crear un Givebox serían los siguientes (los cuales seguramente variarán en función del contexto del lugar y el colectivo organizador):
– Formar un grupo de vecinos de todas las edades.
– Encontrar la localización adecuada y pedir autorización para colocar la Givebox.
– Asignar tareas a realizar entre los participantes del grupo: bricolaje, comunicación, logística,…
– Buscar o construir la caja/armario con una cortina impermeable para proteger los objetos de la lluvia. La construcción es un componente importante del éxito, debe ser bonito y atractivo para evitar el vandalismo y motivar a otros a participar y hablar del espacio.
– Colocar la caja en el lugar elegido, con un pequeño cartel explicando el propósito y funcionamiento de la actividad, también la colocación de objetos en orden, la recomendación de doblar la ropa, etc…
– Organizar el mantenimiento. Esta tarea puede ser compartida con los vecinos, un armario descuidado se convierte en un basurero.
– Comunicación: colocar carteles para informar a los ciudadanos, crear un perfil en las redes sociales y anunciar la actividad a través de las redes sociales y la prensa.
– Organizar una inauguración para celebrar la ocasión y otros pequeños eventos para dar vida al espacio durante todo el año.

2015.12.22 giveBOX Logroño

Inauguramos una nueva sección dentro del Blog: >>> Para Aprender. En esta nueva categoría, difundiremos proyectos, acciones e intervenciones que nos estén ayudando a elaborar tanto nuestras propias investigaciones de tesis, que versan sobre espacio público, espacio público histórico, regeneración urbana, participación ciudadana, empoderamiento y apropiación; como a desarrollar las metodologías de algunos proyectos que estamos llevando a cabo basados en la regeneración de espacios públicos a través de la participación ciudadana y la innovación social.

Comenzamos con el proyecto de regeneración urbana del barrio madrileño Virgen de Begoña«VdB», a cargo de la Oficina de Innovación Urbana Paisaje Transversal. El proceso en este barrio, “comenzó en 2011 para llevar a cabo un proyecto bottom-up (impulsado desde la base social) que propiciase la deseada regeneración de la colonia”, y ha finalizado con la elaboración de un Plan Integral de Estrategias de Regeneración (PIER) y “con el desarrollo de un prototipo para el diseño integral de actuaciones de regeneración, reciclaje y renovación urbana con la ciudadanía, que representa una alternativa realista y viable para la regeneración de la periferia madrileña”, es decir, “con una metodología para abordar la regeneración integral y participativa de los barrios degradados de Madrid”.

+ iNFO: Virgen de Begoña, Madrid, de proceso bottom-up a herramienta municipal para la regeneración urbana

 

Según esta noticia de Ideal Jaén, la concejalía de urbanismo del Ayuntamiento de Jaén toma como ejemplo para la regeneración de solares abandonados (ya os contamos en este post nuestra opinión sobre “su” proyecto de La Senda de los Jardines Secretos), los Ruin Pubs de Budapest. Hemos estado en Budapest, hemos estado en el Szimpla (quizás el más emblemático de estos Ruin Pubs)… y también hemos estado en varios solares abandonados que ahora son autogestionados en Madrid, así como seguimos, estudiamos y apoyamos otros procesos de regeneración urbana llevados a cabo por colectivos y asociaciones en varios puntos de la geografía española.

http://www.fotonazos.es

Que se tome como referencia la cesión y posterior gestión (cultural y vecinal) de estos Ruin Bar es una buena idea de base (empoderamiento ciudadano), que se tome una referencia tan lejana, quizás es lo que más nos choca. Y es que parece que hay que mirar fuera para “estar a la moda”, cuando en España hay cientos de colectivos que trabajan con este mismo fin desde hace años, que incluso han generado metodologías participativas y acciones de apropiación para trabajar con la administración y con los vecinos. La importancia de lo local, de lo cercano y vivencial, reside en la experiencia del conocimiento ciudadano, en que los habitantes de un determinado barrio son los que pueden -y deben- hacer una relación de sus necesidades, deseos y demandas. Y esto no se consigue solamente haciendo un número x de reuniones con esta o aquella Asociación de Vecinos (hay muchos vecinos que no han visitado nunca su asociación, o que la han visitado para realizar una determinada actividad, pero sin ninguna implicación más). La importancia de lo local, también reside en los técnicos y profesionales locales (antropólogos, etnólogos, historiadores, arquitectos, creativos, artistas, diseñadores…), algunos de los cuales han estudiado y estudian la regeneración urbana partiendo de la base social de la participación, que poseen conocimientos técnicos que aportar en las propuestas a diseñar y que, por supuesto, han reflexionado sobre referencias externas y conocen (conocemos) la realidad de nuestro conjunto histórico para aplicar algunas de estas intervenciones para adecuarlas a cada problemática.

Para estos solares, se deberían recoger conceptos como regeneración urbana, cohesión vecinal, objetivos de interés social, apropiación, participación ciudadana, mejora de espacios públicos, etc… aparte de generar espacios para terrazas y bares, y sí, algún que otro acto puntual cultural. Evidentemente, las terrazas son una forma más de vivir y disfrutar del espacio público, pero no pueden ser la única opción, ya que deben existir posibilidades tanto para el que quiera/pueda consumir como para el que no (leer “El día en que una terraza se comió tu plaza”) y se debe huir de la rentabilización del espacio PÚBLICO como producto a vender y explotar.

Hablamos de procesos complejos, nada fáciles de articular y diseñar. Pero si una cosa nos ha enseñado el urbanismo de la especulación y la construcción, es que hemos de contar con la ciudadanía, por duros que sean los proyectos participativos. ¿Por qué? Porque si se le da la oportunidad de participar a todo el mundo (como a nosotros, seguro que hay más colectivos a los que les encantaría participar en la reunión del próximo martes 14 de julio… pero no, es cerrada), se asegura la continuidad y el éxito de futuros proyectos urbanos por parte de sus diseñadores (técnicos y ciudadanía). Los primeros procesos serán los de la experiencia, el ensayo error-acierto, el hacer para deshacer y mejorar. Y será necesario para normalizar estas acciones e ir en busca de un urbanismo experimental, multidisciplinar y participativo.

“El Ayuntamiento de Jaén anuncia un proyecto urbanístico para el Casco Antiguo (ya que tenemos una figura de protección patrimonial -Conjunto Histórico-, usémosla [1]): La Senda de los Jardines Secretos, con la intención de crear espacios en solares abandonados para el desarrollo cultural y con un presupuesto muy bajo”.

Con este titular nos levantamos, estupefactos y ojipláticos, hace un par de semanas. Según esta noticia, el señor Márquez (concejal de urbanismo) fue el que “deslizó la propuesta” tras un viaje a Budapest, siendo muchas veces las que hemos presentado esta misma propuesta al ayuntamiento, y estando ésta recogida en el PGOU debido al concurso desarrollado en julio de 2012:

** DOSSIER ENTREGADO POR REGISTRO AL AYUNTAMIENTO EN FEBRERO DE 2012

** DOSSIER ENTREGADO POR REGISTRO AL AYUNTAMIENTO EN SEPTIEMBRE DE 2013

** CONCURSO OJALÁ INCORPORADO EN EL ANEXO AL PGOU SEPTIEMBRE 2012

** DOSSIER ENTREGADO POR REGISTRO JUNTO CON OTROS COLECTIVOS EN ABRIL DE 2014

** DOSSIERES ENTREGADOS POR REGISTRO AL IMEFE EN 2013 (Instituto de Empleo y Formación Empresarial del Ayuntamiento de Jaén) CON LA PROGRAMACIÓN DETALLADA DE TALLERES DE EMPLEO PARA LA REGENERACIÓN DE SOLARES ABANDONADOS.

** ENTREVISTAS EN SER NATURAL DESDE EL AÑO 2012

También recordamos que Estudio Atope no ha inventado nada, de eso somos plenamente conscientes, bebemos de muchos colectivos y de sus iniciativas. De hecho, la única vez que nos reunimos con el gerente de urbanismo, a principios de 2012, le mostramos ejemplos en otras ciudades, SIEMPRE CITANDO. Por lo que sabemos que no conocían estas iniciativas cuando se las mostramos en dicho año. Desafortunadamente, tras esta reunión llegó hasta nuestros oídos (Jaén es muy pequeño, para lo bueno y para lo malo) que por qué presentábamos este tipo de proyectos, que “eso” no era arquitectura. Ahora, de cara a las elecciones, esto sí que parece ser parte de nuestra disciplina (lo presenta la concejalía de urbanismo, no cualquier otra).

Quizá lo que nos ha sorprendido es la falta de referencias, y por supuesto, el no haber tenido la deferencia de contactar con nosotros en todas las ocasiones en las que les hemos presentado propuestas, tanto individuales como colectivas. Y curiosamente, NO PEDÍAMOS NADA, simplemente la cesión de un solar y facilidades por parte de la administración para su regeneración y su gestión. Nos encantaría informarnos de “su” propuesta (en caso de que se lleve a cabo): ¿habrá proyecto previo y propio por parte de urbanismo o habrá un concurso público?, ¿se contará con la participación ciudadana?, si es así, ¿se seguirá algún tipo de metodología?, ¿se impulsará la co-gestión junto con la ciudadanía?, ¿se coordinarán (POR FIN) distintas concejalías implicadas en el conjunto histórico?, y tantas y tantas preguntas acerca del reciclaje y transformación de solares abandonados insertos en tramas históricas; en lo que, por cierto, llevamos formándonos desde el año 2010 (cursos, talleres, congresos, workshops, maestrías, desarrollo de doctorado,…) y trabajando en iniciativas de este tipo desde 2012.

Solamente un apunte: el espacio público no es simplemente colocar bancos, farolas y setos. El espacio público es el espacio de la expresión colectiva y de la diversidad local, social y cultural; se define como colectivo también por la apropiación progresiva de la gente, porque lo pasean, se encuentran, lo usan y le dan sentido. LA CIUDAD ES, SOBRE TODO, ESPACIO PÚBLICO (Borja, Muxí, 2000).

#desayunoLAGARTO_04

[1] Diferencia entre Casco Antiguo y Conjunto Histórico

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