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Archivo de la etiqueta: Paisaje Histórico Urbano

De las lecturas de estas últimas semanas, varios fragmentos del libro Ciudades para las Personas. Escenarios de vida nos han hecho pensar en el Paisaje Histórico Urbano de la ciudad de Jaén, en cómo desde hace unos años el movimiento ciudadano desea mejorar su conjunto histórico en muchos de sus ámbitos: en el urbano y arquitectónico, en el social, cultural, económico, medioambiental, etc. Mejoras que se traducirían inevitablemente en una mejora de la calidad de vida de sus vecinos; objetivos comunes que raramente son trabajados conjuntamente por instituciones y ciudadanos.

La ciudad existe en la medida que es apropiada por sus habitantes (Borja, 2005). La apropiación del patrimonio cultural de Jaén, la generación de un sentimiento de identidad, pertenencia y orgullo, e incluso la cohesión vecinal, son valores que se están afianzando gracias a las redes sociales a través de varios colectivos, asociaciones, creativos, fotógrafos, diseñadores, actores, empresarios,… todos ellos empeñados en reconocer y difundir el valor de la ciudad más allá de nuestras fronteras.

Para que el movimiento ciudadano pueda participar y opinar en los procesos de gestión y transformación urbana, o simplemente trasladar sus inquietudes a las instituciones competentes, se debería producir un cambio en las redes de poder (Borja y Castells, 2000) y favorecer así el empoderamiento ciudadano y la autogestión en ámbitos urbanos a los que las administraciones no pueden llegar, o que simplemente, no entran dentro de su programación. Este cambio podría comenzar por ceder ciertos ámbitos de la gestión urbana -bajo supervisión técnica y municipal- a los ciudadanos (colectivos, asociaciones, usuarios, vecinos), como por ejemplo, la regeneración de solares abandonados en el conjunto histórico (y para esto, sería fundamental contar con los vecinos cercanos a cada solar -futuros usuarios y protectores de los mismos- y también mostrar la importancia del diseño, transformación, mantenimiento y adecuación de los espacios públicos). Lo que resulta evidente es que algo debe cambiar en las relaciones establecidas tanto de arriba a abajo como desde abajo hacia arriba para mejorar nuestro conjunto histórico, para trabajar por la conservación, protección, difusión y desarrollo de nuestra memoria colectiva; para no destruir nuestro patrimonio en lo que se refiere a Paisaje Urbano Histórico, a la vez que se debería evitar la reproducción de falsos estilos pasados que no atienden a las nuevas necesidades, condiciones y usos de la ciudad.

La ciudad es un espacio que contiene el tiempo y borrar las huellas del mismo es un empobrecimiento colectivo que llevado al límite significa la muerte de la ciudad. La ciudad existe en la medida que es apropiada por sus habitantes, progresa por la interacción entre personas y grupos distintos que desarrollan algunas pautas y lenguajes comunes, se cohesiona mediante el sentido invisible que aquéllos atribuyen a sus referentes físicos que marcan simbólicamente el territorio (Borja, 2005).

Imagen PGOU 2012

Imagen PGOU 2012

2015.04-MiguelQuesadaCabrera

Imagen Miguel Quesada Cabrera (marzo 2014)

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Imagen Jose María Cano Ayllón (marzo 2014)

 Edificio Boutique de la Cortina en C/ Bernabé Soriano, 4 (La Carrera, Jaén)

FRAGMENTO LXXXIX – EL CISNE (I), C. BAUDELAIRE (1860)
El viejo París terminó (la forma de una ciudad
cambia más rápido, ¡ah!, que el corazón de un mortal);
yo no veo sino con el espíritu todo este caserío,
este montón de capiteles esbozados y los fustes,
las hierbas, los grandes bloques verdecidos por el agua de las charcas,
y brillando en las ventanas, el bric-a-bras confuso.

(>> Leer poema completo)
 

Con el fin de la renta antigua, cientos de locales comerciales que habitaban nuestras ciudades y que formaban parte de nuestro paisaje histórico urbano y de nuestro imaginario colectivo, han echado el cierre. Todos los alquileres anteriores a 1985 tenían la consideración de renta antigua, lo que significaba que los propietarios de dichos locales percibían alquileres muy bajos, y en muchos casos, simbólicos si los comparamos con los actuales. Fue la Ley de Arrendamientos Urbanos del 95 la que vino a poner fin a esta situación, con una moratoria de veinte años, que finalizó el pasado 1 de enero de 2015.

El problema ha sido que al actualizar las mensualidades de dichos comercios con las actuales leyes y cotizaciones del mercado, han visto cómo sus alquileres se multiplicaban hasta precios que les era imposible asumir. Si a esto le añadimos 7 años de crisis, la decisión de cesar un negocio cae por su propio peso.

2015.01.12_ El Pósito_ elCreata

Almacenes El Pósito en Jaén. Imagen de @elCreata

Con este panorama y con la añoranza de mantener al menos la cartelería de estos locales comerciales que van cerrando sus puertas, nace la Agencia de Protección Tipográfica (de la cual tuvimos noticias hace tan sólo unos días aquí). Es un proyecto abierto y colaborativo que surge por la necesidad y el interés común por preservar la riqueza tipográfica que albergan nuestras ciudades, sobre todo la ligada a la cartelería exterior de pequeños comercios tradicionales. Consta de varias fases:

1. Tomar fotografías de aquellos carteles, letreros y composiciones tipográficas que capten nuestro interés en nuestro devenir diario por la ciudad, documentando su posición geográfica.

2. Identificar y catalogar la tipografía.

3. Reproducir o generar la tipografía completa (abecedario, números, signos y símbolos) y dejarla totalmente documentada.

4. Por último, y más complicado, buscar la manera de generar el interés en las instituciones para proteger esta cartelería y sus tipografías digital y físicamente, ya que conocer y preservar esta riqueza es proteger nuestro patrimonio cultural y nuestro acervo social.

2015.01.12_GranadaTierraSoñada

Proyecto Tipográfico diseñado a partir de la cerámica de las calles de Granada

 

 

 

Para comenzar este post, empezaremos explicando qué es el Paisaje Urbano Histórico (P.U.H.) según la Unesco:

Considerando que los conjuntos históricos urbanos están entre las manifestaciones más abundantes y diversas de nuestro patrimonio cultural común, que se ha forjado generación tras generación y constituye un testimonio crucial del quehacer y las aspiraciones del género humano a través del tiempo y el espacio; reconociendo el carácter dinámico de las ciudades vivas; observando, sin embargo, que el desarrollo rápido y a menudo incontrolado está trasformando las zonas urbanas y sus entornos, lo que puede fragmentar y deteriorar el patrimonio urbano afectando profundamente los valores comunitarios en todo el mundo; se entiende por paisaje urbano histórico la zona urbana resultante de una estratificación histórica de valores y atributos culturales y naturales, lo que trasciende la noción de “conjunto” o “centro histórico” para abarcar el contexto urbano general y su entorno geográfico.  Este contexto general incluye otros rasgos del sitio, principalmente su topografía, geomorfología, hidrología y características naturales; su medio urbanizado, tanto histórico como contemporáneo; sus infraestructuras, tanto superficiales como subterráneas; sus espacios abiertos y jardines, la configuración de los usos del suelo y su organización espacial; las percepciones y relaciones visuales; y todos los demás elementos de la estructura urbana. También incluye los usos y valores sociales y culturales, los procesos económicos y los aspectos inmateriales del patrimonio en su relación con la diversidad y la identidad.”

El artículo de esta semana nace de esta imagen, que nos ha vuelto a llegar a través de las redes sociales:

2014.08.10 DesvándeJulio

A través de nuestro compañero Víctor Gonvera, descubríamos hace un tiempo cómo la estética de ciertas actividades comerciales imprimía identidad a las ciudades en donde se encontraban, y cómo la  “imagen del paisaje urbano que cada ciudadano percibe incluye tanto al medio físico en que desarrolla su actividad diaria como a los encuentros, relaciones y situaciones que tienen lugar en él”. Actualmente no existen unos criterios claros sobre el reconocimiento del Paisaje Urbano Histórico por parte de nuestras administraciones, pese a la definición y a las recomendaciones de la Unesco; menos aún unas pautas claras para su conservación, protección y puesta en valor.

El Paisaje Urbano Histórico nace de la memoria ciudadana, del imaginario colectivo que engloba las imágenes que cada uno elaboramos de las ciudades en las que vivimos, trabajamos o visitamos; y que a su vez compartimos con el resto de ciudadanos. Es importante no confundir un P.U.H. con imágenes costumbristas nacidas del gusto por lo antiguo, que no harían más que tematizar los conjuntos históricos y obviar que son , en esencia, centros de la ciudad, del conocimiento y del tiempo (concebido éste en el sentido de valor de historia [1], es decir, de sumar tiempo al pasado).  Es fundamental impulsar la transmisión generacional del patrimonio dando vida a lo antiguo a través de lo nuevo (lo nuevo confiere existencia a lo antiguo), y conseguir dos objetivos para nosotros fundamentales:

no destruir nuestro patrimonio en lo que se refiere al Paisaje Urbano Histórico, estableciendo unas leyes y una normativa para su conservación, protección y difusión.

evitar reproducir falsos estilos pasados que no atienden a las nuevas necesidades, condiciones y usos de la ciudad, mientras que sí lo hacen para generar espacios urbanos como productos atractivos para el turista y el inversor. De esta manera, se niega la suma de tiempo al pasado congelando la historia [2]. Manuel Delgado lo resume de la siguiente manera en este artículo: “Cuando un centro urbano es intervenido y tematizado lo que se produce es la expulsión de él de la historia, es decir, de la vida real, con sus contradicciones, miserias y conflictos. Y así lo que obtenemos es que un centro histórico único es idéntico a otro centro histórico único”.

En algunas ciudades, ya podemos encontrar algunos ejemplos de cómo se está elaborando un catálogo de comercios emblemáticos para la ciudad con el objetivo de proteger tanto las fachadas, como el interior y, en la medida de lo posible, la propia actividad:

>> Barcelona protegerá y promocionará sus comercios emblemáticos

>> Fachadas protegidas en Madrid que ya no existen

Aprendamos de sus aciertos y de sus errores y traslademos este tipo de experiencias a nuestra ciudad, seamos propositivos. Una ciudad que nos da claves para reconocerla y que nos enseña  que ha sido una sociedad autogestionada la que, a lo largo del tiempo, ha ido tejiendo y destejiendo tanto sus acuerdos como sus luchas [3].

2014.08.10 JaénDondeResido

Teatro Cervantes en La Carrera (actual Bernabé Soriano).  Fuente: jaendonderesido.blogspot.com.es

[1]– “El valor histórico es todo lo que ha existido y ya no existe, constituyendo un eslabón de la cadena evolutiva: todo está condicionado por lo anterior y no habría podido tener lugar como ha sucedido si no le hubiese precedido aquel eslabón anterior”. ARJONES FERNÁNDEZ, A. (2007) Alois Riegl: el culto moderno de los monumentos, su carácter y sus orígenes. Sevilla: Consejería de Cultura, Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico.

[2]– La Ciudad Viva (2013) I Encuentro sobre Arquitectura, Vivienda y Ciudad en Andalucía y América Latina. Hacia Cádiz 2012. Consultada en diciembre de 2013, en http://www.laciudadviva.org/

[3]- DELGADO, M.: De lo incalculable de las ciudades. Resumen del I Congreso Nacional Arquitaxi, pág. 59. Arquitaxi, Granada, 2007

 

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