archivo

Archivo de la etiqueta: Martos

La Ciudad Amable (en adelante, LCA) es una iniciativa de la Consejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía cuyo objetivo es abrir un nuevo camino en las políticas de intervención en el espacio público por parte de las administraciones, para que éste sea asumido como lugar de la colectividad mediante su activación social, cultural y económica. En el año 2013, Martos (Jaén) se adhiere al programa con el deseo de regenerar las 3 calles del entorno inmediato del Castillo; es decir, la Fortaleza Baja.

Con estas premisas, Estudio Atope (equipo encargado de la redacción del proyecto) comienza la elaboración del proceso de regeneración, facilitando que desde el análisis hasta su ejecución y devolución, la participación ciudadana estuviera presente. Para el equipo redactor será importante resaltar en todos los ámbitos que no sólo es deseable regenerar la dimensión física (arquitectónica y urbanística), sino que se pretende incidir en otras dimensiones como la social, medioambiental, económica, etc., para mejorar la calidad de vida de sus habitantes y apostar por un turismo amable y sostenible.

Este artículo se detiene en describir el análisis participado que dio lugar al proyecto de ejecución, cuyas obras comenzarán en 2020.

DÓNDE: EL LUGAR
El ámbito de intervención se ubica en el conjunto histórico de Martos (Jaén), situado en la parte alta del municipio por razones estratégico defensivas. El espacio público del entorno de la torre del Homenaje (calle Primero de Mayo), torre Almedina (calle Castillo) y el adarve medieval situado en calle Almedina, alberga gran parte de la memoria colectiva en sus estrechas y empinadas calles, salpicadas de lonjas y patines1.

POR QUÉ: MOTIVACIONES DEL PROYECTO
El núcleo antiguo de Martos ha sufrido, como muchos otros, un despoblamiento progresivo. Esto se debe a que la ciudadanía busca zonas más llanas y accesibles donde vivir, y a que durante mucho tiempo se ha apostado por crear nuevas zonas de urbanización mientras que los corazones de nuestras ciudades veían desaparecer comercios, habitantes y equipamientos básicos para el día a día.
Con el paso de los años se ha convertido en un barrio donde viven familias con escasos medios (familias inmigrantes que buscan rentas bajas) y población envejecida sin posibilidad de desplazarse (personas mayores que no quieren irse bien porque no pueden económicamente, bien porque sienten que el barrio es su casa aunque no les ofrezca las posibilidades que podría).

La sensación de inseguridad hacia el mismo es generalizada: tanto de las personas que viven en el barrio como de las de fuera. Sufriendo las primeras tanto los problemas de tráfico de drogas y robos (que provienen, supuestamente, de una sola vivienda), como el racismo que a veces se arroja sobre ellas. Todo esto ha convertido al barrio en una zona marginal que provoca que no exista ni apropiación hacia el mismo ni sentimientos de identidad que establezcan estrategias que lo protejan, mantengan y difundan. Por lo tanto, es complicado que quienes residen allí puedan percibir el entorno como suyo y que el resto de la población lo acoja como parte de su memoria histórica.
En este contexto, el primer paso fue diseñar un proceso participativo para establecer marcos de relación con el territorio, promover el apego hacia los espacios públicos para su desarrollo y difundir su patrimonio. En todos los momentos del proceso, se quiso implicar a:
> Vecinas y vecinos de las tres calles objeto de intervención: comunidad marroquí (familias con niños que se instalan definitivamente tras la campaña de la aceituna) y comunidad española (población envejecida y personas dedicadas al contrabando de droga). Fue fundamental diseñar actividades junto con las técnicas del área de Bienestar Social para implicar a las mujeres de la zona, tanto a las amas de casa de avanzada edad como a las mujeres marroquíes que no suelen participar de actividades y socializaciones en el espacio público.
> Asociaciones culturales y vecinales que trabajan en el barrio.
> Concejalías relacionadas: urbanismo, participación ciudadana, juventud y festejos, bienestar social, desarrollo local, educación, turismo y patrimonio.

Aprovechando el marco de LCA, la iniciativa de regeneración urbana integral partía de considerar la importancia del entorno elaborando un proceso participativo basado en escuchar a la ciudadanía, en establecer vínculos entre personal técnico y residentes, y entre estas personas con su territorio, para obtener un proyecto real adaptado a las necesidades del municipio. Otros retos eran:
> Asegurar la existencia de un grupo motor que trabajara en la propuesta desde abajo.
> Que el ayuntamiento mantuviera, desde arriba, la labor de fomentar la cohesión vecinal a través de las actividades iniciadas durante el análisis participado, que trabajase de forma multidisciplinar en ello a través de la colaboración entre concejalías y que asegurase de esta manera el mantenimiento del proyecto de ejecución a través de la apropiación forjada durante todo el proceso. El proyecto nacería así de las necesidades y demandas de la ciudadanía, asegurando la perpetuidad del mismo y, paralelamente, intentaría devolver la vitalidad y habitabilidad perdida a estas calles históricas.

PARA QUÉ: OBJETIVOS
1. Conseguir que en el diagnóstico participado se integraran la mayor parte de los actores urbanos afectados y/o implicados en el hecho de hacer barrio.
2. Coordinación con el resto de personas de distintas disciplinas que intervienen o habían intervenido en la zona (arqueología, historia, restauración, arquitectura, educación social, trabajo social, etc.), tanto desde la institución como desde asociaciones o colectivos por cuenta propia.
3. Enlazar las acciones de participación propuestas con las actividades dedifusión llevadas a cabo por parte de asociaciones, colectivos y el propio ayuntamiento. Fundar sinergias y fortalecer las ya existentes.
4. Establecer una reunión mensual que asegurase la cooperación entre distintas concejalías durante la duración del proyecto (con el deseo de que continúen periódicamente tras éste) y compartir la programación de cada una sobre la zona para su posterior coordinación.
5. Concienciar sobre la importancia de dar prioridad al peatón y difundir los valores de las “ciudades medias” (ESPINO HIDALGO, 2015) y las slow-cities.
6. Realizar actividades previas que tejan conexiones tanto con el espacio a intervenir como entre los vecinos y residentes en la zona, implicando activamente a la sociedad en las labores de regeneración y transformación urbana. La estrategia del proceso participativo afianzará la conservación y mantenimiento del proyecto trabajando desde la sensibilización, la educación, la puesta en valor del conjunto histórico, el contacto y el conocimiento. Es importante resaltar que para apropiarse de un espacio es necesario habitarlo, es decir, que “sus vivencias, aspiraciones, tiempos, ritmos y actividades se inscriban en el espacio y se dirijan al reconocimiento de los habitantes en la producción del espacio urbano (como deseo y necesidad de hacer)” (MARTÍNEZ, 2014).
7. Recoger las opiniones y demandas de los distintos colectivos e instituciones participantes durante las acciones, talleres y dinámicas participativas. Incluirlas en el proyecto tras su análisis técnico.
8. Generar funciones urbanas inexistentes a día de hoy en el tejido urbano histórico de Martos incluso desde las primeras actividades de participación. Funciones que deberían ser “definidoras del hecho urbano” (NAVAZO, 2015), capaces de fomentar las relaciones sociales y vecinales: niños y niñas jugando, turistas y/o marteños paseando, vecinos tomando el fresco en las puertas de sus viviendas…
9. Conseguir a través de los talleres, y también de otros cauces, el diálogo entre concejalías y el resto de ciudadanía:
> Crear una figura jurídica que vele por la integridad del proyecto: la Comisión de seguimiento o Consejo vecinal. Ésta aglutinaría bajo un mismo paraguas a distintas asociaciones, colectivos y ciudadanos a título individual. Si esto no fuera posible o viable, entonces al menos se desea formar un grupo motor para cumplir este objetivo.
> Firmar un Protocolo de actuación o Contrato de barrio entre Ayuntamiento y la nueva plataforma creada para asegurar un escenario de participación entre concejalías y el resto de ciudadanía tanto durante la duración del proyecto como en su posterior recepción por parte de los vecinos.
> Dar a conocer los elementos identitarios del municipio marteño en el espacio público para que sigan vivos en la memoria colectiva: el patín y la lonja.
> Impulsar y volver a implantar el comercio local y la artesanía de la zona como elementos propios que potencien el turismo, la empleabilidad y la economía.
> Seguir los preceptos que marca el PGOU de Martos y la Ley de Patrimonio Histórico Andaluz 14/2007.
> Elaborar un programa a largo plazo a cargo de las concejalías implicadas y del grupo motor (o de la colaboración de ambos), que contenga actividades para afianzar los vínculos con el territorio e implicar a la sociedad en las labores de mejora del mismo y para consolidar la conservación preventiva y la continuidad de los planes de rehabilitación y desarrollo. Se habrá de apoyar en los que ya tienen en marcha tanto ayuntamiento como asociaciones vecinales y culturales, para no cesar de realizar acciones de difusión, desarrollo y apropiación (tanto del lugar como del proyecto) hasta que empiecen las obras. Esto es muy importante, ya que muchas veces el tiempo que transcurre desde que se redacta un proyecto hasta su puesta en marcha se dilata bastante y
esto hace que se adormezca la ilusión y la atención vertida sobre el mismo. Durante la ejecución del proyecto urbano también se prevé desarrollar actividades paralelas como si de un Programa “Abierto por Obras” (Canal Patrimonio, 2016) se tratara.

PARA QUIÉN–A QUIÉN: ACTORES URBANOS
En una de las primeras reuniones entre personal técnico y ciudadanía, se trazó de forma colaborativa y a través de un sociograma, un mapa de actores específico para la zona de intervención cuyo análisis fue muy interesante.
También se describió el tipo de relaciones que se establecían entre ellos y cómo se podían fortalecer o mejorar en beneficio del barrio. Se detectan 3 grupos dentro del proceso de trabajo del análisis participado:
1. Instituciones: Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Martos, promotores del proyecto.
2. Parte técnica: personal técnico (hombres y mujeres) tanto del Ayuntamiento como de la Junta. En esta parte también se encuentra el equipo de redactor de proyecto, quién al elaborar y ejecutar paralelamente el proyecto participativo, sirve de facilitador entre los distintos actores y de coordinador de reuniones, acciones y actividades.
3. Ciudadanía: cualquier persona interesada a título individual, juntas directivas/representantes/vocales de diferentes asociaciones vecinales y culturales, centros educativos y centros religiosos.

CÓMO: METODOLOGÍA
Los métodos empleados para la consecución de objetivos se basaron en la puesta en valor y la difusión del legado patrimonial de Martos: si no sé lo que tengo que proteger, es imposible que lo proteja y lo respete. Se elaboró una estrategia basada en la generación de sentimientos de identidad, vinculados a lo local, lo emotivo y lo cercano. Se fomentó la concienciación social acerca de la importancia de la conservación y protección del patrimonio de nuestras ciudades no sólo como ciudadanía de las mismas, sino como ciudadanía, asumiendo la co-responsabilidad del acto de hacer ciudad, comprometiéndonos con el mantenimiento de sus valores. Esta toma de responsabilidad es la que garantiza la continuidad de los procesos participativos urbanos.
En primer lugar, se desarrolló un diagnóstico participado donde se usaron técnicas de creatividad social para conseguir un análisis colectivo de la zona de intervención. También se realizaron acciones urbanas para dar contenido a las calles antes de su transformación, experimentar el cambio positivo de plaza de aparcamiento a espacio público de disfrute, para trabajar en la unión vecinal y favorecer que los vecinos se identificaran con su espacio público.
Las acciones que se realizaron fueron las siguientes:
> Reuniones con personal técnico del Ayuntamiento para explicarles el proceso.
> Reuniones con vecinas y vecinos, asociaciones vecinales y culturales para explicarles el proceso y el proyecto.
> Reuniones mixtas de personal técnico y vecindad para realizar un mapa de actores involucrados (sus fortalezas y debilidades) mediante un sociograma.
> Reunión mixta donde se trazó un árbol de problemas con una posterior propuesta de árbol de soluciones en torno al ámbito objeto de estudio.> Encuestas online y a pie de calle.
> Mapeo colectivo en la calle como herramienta colectiva de diagnóstico participado.
> Priorización de acciones entre todos.
> Acciones de sensibilización y concienciación del espacio cedido por el vehículo al peatón: nos sumamos al movimiento global PARKing DAY y trabajamos con escolares de la zona en #educAcción.
> Devoluciones: acciones y visitas durante la ejecución de obra.
> Devoluciones: próxima exposición pública con toda la información recibida.

Con este análisis colectivo por parte de la ciudadanía (personal técnico de ayuntamiento, vecinos y vecinas a título individual y representantes de asociaciones vecinales y culturales), sumado al análisis técnico del equipo redactor y supervisión por parte de la Junta, se confeccionó el proyecto de ejecución priorizando acciones para las 3 calles objeto de intervención. Éste consiste en:
> Poner en valor y dar entidad a las dos entradas a la antigua Fortaleza (C/ Almedina y C/ Primero de Mayo).
> Subrayar la conexión entre las dos torres existentes (la del Homenaje y Almedina) a través de un pavimento que tenga coherencia con el espacio a actuar (las actuales lajas de piedra datan del año 2000 y son ajenas al municipio).
> Tener en cuenta las características urbanas y sociales del sitio.
> Favorecer en la medida de lo posible la movilidad.
> Aprovechar este movimiento de tierras para renovar las obsoletas instalaciones urbanas, cuya funcionalidad muchas veces se ve comprometida.

Las calles serán de uso mixto: peatón y vehículos rodados, dando prioridad a los primeros y cediéndoles el protagonismo que les fue arrebatado por los vehículos privados en los escenarios urbanos. Se definen itinerarios exclusivamente peatonales en el perímetro de las calles, se restringe el tráfico en la zona y también el aparcamiento (que será alterno a un solo lado de la calle según meses o quincenas, a decidir), se transforman 8-9 plazas de aparcamiento en espacio público de estancia con mobiliario urbano adecuado en rincones que ya existían en la memoria. Una apuesta del proyecto es mantener la identidad de elementos urbanos, por lo que se les da mayor entidad y presencia a los patines existentes para consolidar la vecindad y las noches de verano al fresco de la calle. Los distintos pavimentos empleados se han elegido para mejorar la movilidad y para evocar el antiguo empedrado marteño, perdido en el municipio a excepción de un pequeño tramo de una calle del centro histórico. Las pequeñas piezas de granito penetran hasta el antiguo adarve dialogando con la muralla existente.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

EVALUACIÓN: CONCLUSIONES Y RESULTADO
El proyecto participativo consiguió en sus fases iniciales atraer a un gran número de personas pertenecientes a diferentes colectivos, lo que abrió la diversidad de opiniones y de miradas hacia el lugar. Conforme avanzaba la fase de diagnóstico participado el problema era retener dicha atención cuando se incidía solamente en el espacio público, por lo que se elaboró un programa en colaboración con distintas concejalías para desarrollar actividades lúdicas a pie de calle en las que seguir recogiendo información y, sobre todo, mantener la vinculación de la población marteña con el proyecto.
Durante todo el proceso de análisis, el trabajo multidisciplinar que se desarrolló con las y los técnicos de las concejalías implicadas fue vital para la transferencia de conocimiento sobre el área en la que se estaba trabajando, ya que muchas veces se tenían percepciones distintas sobre un mismo problema por falta de tiempo para poder trabajar transversalmente. El proceso participativo fue una oportunidad espléndida para el intercambio de opiniones y la creación de propuestas de mejora integrales.
Las acciones que se desarrollaron en el espacio público respondieron a uno de los objetivos con los que habían nacido: llenar de contenido las aceras, sacar a la gente de sus casas, que se relacionaran entre sí, que opinaran de sus calles y su entorno y poder recoger sus demandas para trasladarlas a las instituciones implicadas. Otro objetivo casi alcanzado fue crear sinergias entre asociaciones y colectivos, y acercar la relación entre comunidades distintas para generar lazos de confianza más allá de las fronteras imaginarias (por ello fue muy simbólico que en todas las reuniones estuvieran representantes de las dos comunidades religiosas).
Dentro del proceso participativo, los niños y niñas tuvieron un papel protagonista al dedicarles varias jornadas para explicarles la importancia de su entorno y del cuidado y difusión del mismo. Se convirtieron en verdaderos pensadores urbanos, analizando y proponiendo; sintiendo que realmente podían ser parte del cambio para la mejora urbana de su barrio incorporando elementos de éste a su cotidianeidad: jugar en la calle, recoger mi basura, conocer a mis vecinos, comprar en mi barrio, reivindicar un espacio para estar con mis amigos, favorecer la convivencia a raíz del respeto entre diferentes,…

El diagnóstico participado quería conseguir que todos sintieran el proyecto como propio; si esto se hubiera conseguido al 100%, hubiera facilitado que se dieran los cauces necesarios para que desde la administración y desde la ciudadanía se siguieran proponiendo actividades a largo plazo en este espacio público para su dinamización y para reivindicar la importancia del peatón sobre el vehículo privado. Para seguir activando el barrio faltó institucionalizar el proceso a través de una figura jurídica que velara por los intereses de todos los ciudadanos, y dotarlo de compromiso a través de un protocolo de actuación o contrato de barrio. Las actividades de dinamización hubieran sido el marco idóneo para erradicar la inseguridad que provoca la zona, ya que como se ha comprobado en diversas ciudades, cuantos más ojos hay en la calle, cuantos más lazos de confianza hay, más seguros son nuestros espacios públicos (JACOBS, 1961).
Es fundamental mantener la ilusión del proyecto a través de la continuidad de acciones; y más aún, creer en él más allá de usarlo como recurso propagandístico. El análisis participado de Martos fue de una calidad excepcional gracias a sus participantes. Hay que seguir amasando la cohesión vecinal, fomentar la diversidad, aprovechar las propuestas esbozadas, ponerlas en práctica y relacionarlas entre sí para que el proyecto siga vivo una vez se retire el equipo técnico y se transfiera a ciudadanos y funcionarios.

* ARTÍCULO ORIGINAL PUBLICADO EN LA REVISTA PH98 *

BIBLIOGRAFÍA
• ABIERTO por obras (2014) Canal Patrimonio [en línea] <http://www.canalpatrimonio.com/abiertoporobras> %5BConsulta: 11/06/2019]
• ESPINO HIDALGO, B. DEL (2015) Ciudades medias, paisajes y espacios de transición: hacia una búsqueda de las claves de sostenibilidad del tejido histórico territorial del sur de la Península Ibérica. Barcelona: Departament d’Urbanisme i Ordenació del Territori. Universitat Politècnica de Catalunya, 2015) Disponible en: <https://upcommons. upc.edu/handle/2117/79373&gt; [Consulta: 11/06/2019]
• JACOBS, J. (2011) Muerte y vida de las grandes ciudades. Madrid: Capitan Swing, 2011
• MARTÍNEZ, E. (2014) Configuración urbana, habitar y apropiación del espacio. Barcelona: Universitat de Barcelona, 2014
• NAVAZO, M. (2014) 10 Mitos sobre movilidad urbana. The Metropolitan Mobility Observatory (MMO) [en línea] <http://observatoriomovilidad.es/en/news/295-10-mitos-sobre-movilidad-urbana.html&gt; [Consulta: 11/06/2019]

Venir con las pilas cargadas del I Encuentro de Patrimonio de Proximidad. Eso es lo que nos ha pasado. Y lo contamos porque venir emocionados de unas jornadas, no es algo tan habitual. Como os contamos aquí, este I Encuentro de Patrimonio de Proximidad ha estado destinado a dar a conocer las iniciativas de activación del patrimonio en el territorio andaluz basada en la movilización para su salvaguarda y en la complicidad de la comunidad y los agentes. A lo largo de las presentaciones, se ha visto un cambio paradigmático: el reconocimiento a los habitantes, el cederles un puesto protagonista en la toma de decisiones, en incluir a la población en una exposición museística, integrar el papel de la mujer en la historia a través de los museos, dar a conocer el patrimonio de un territorio a sus habitantes para que lo protejan, lo respeten y lo disfruten y que su éxito no resulte una carga turística para los municipios, cómo asociaciones culturales y vecinales hacen más por preservar su patrimonio que las propias administraciones, cómo se produce a partir de aquí la escucha activa,… todo esto y más, aprendimos el 7 y 8 de mayo. Como dijo Isabel Luque, fue un “mapa vital de experiencias e iniciativas en torno al patrimonio”. Todas estas buenas prácticas entrarán a formar parte de la red de agentes del patrimonio cultural, como grupo redactívate. El pertenecer a este grupo y no sentirnos solos reivindicando un urbanismo participativo que nazca desde abajo hacia arriba, que implique a la ciudadanía, que incluya su conocimiento en los proyectos técnicos y sobretodo, que no sea un maquillaje político en la intervención urbanística y urbana, nos hace sentirnos más fuertes y más convencidos de seguir trabajando en este sentido: como técnicos facilitadores entre políticos, técnicos y residentes/usuarios/habitantes (entre todos, hacemos, somos, ciudadanía).

20180507_1433_7926-w

Sí, la crisis nos dio la oportunidad de parar, de hacer realidad un sueño que teníamos en la escuela y que de haber salido ya con trabajo en un estudio y sumergidos ya en la vorágine de los proyectos, quizás no hubiéramos podido dedicarle tiempo. Ni especializarnos, ni conocer otras formas de hacer ciudad, ni materializar ese deseo.

Vamos a seguir tejiendo redes, conexiones y sinergias con otros colectivos, asociaciones, instituciones, etc. ¿Qué falta, qué pedimos? Abogamos por una participación ciudadana que no sea mero postureo, apoyada por instituciones y administraciones que piensen a largo plazo (más allá de las elecciones) y crean en estos procesos transversales de gestión urbana (social, económica, cultural, medioambiental, etc), perspectivas integrales que favorezcan la colaboración entre concejalías y los trabajos interdisciplinares, para lo cual es imprescindible contar con técnicos (municipales o autónomos) y ciudadanos implicados que se involucren en este tipo de proyectos.

 

 >> Listado de iniciativas participantes en el I Encuentro Patrimonio Proximidad

Este I Encuentro de Patrimonio de Proximidad está destinado a dar a conocer las iniciativas de activación del patrimonio en el territorio andaluz. La activación del patrimonio está basada en la movilización para su salvaguarda y en la complicidad de la comunidad y los agentes.

proximidad

El objetivo es el reconocimiento de los protagonistas y la visibilidad de las iniciativas de buenas prácticas que servirán como futuros referentes. Estas buenas prácticas entrarán a formar parte de la red de agentes del patrimonio cultural, como grupo redactívate. Por lo tanto, podemos decir que el proceso participativo de Martos ya está dentro de dicho grupo.

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) organiza este Encuentro para la reflexión y para compartir experiencias sobre buenas prácticas en activación del patrimonio desde el ámbito local o de proximidad. El punto de partida es el ámbito local porque es el escenario más próximo a la ciudadanía y el que recibe directamente la impronta de sus inquietudes y necesidades. Por tanto, los agentes que participan de esta gestión, la administración local, el tercer sector y el privado, son los primeros en tomar conciencia.

La capacidad de dar visibilidad y hacer partícipe a la comunidad, de crear identidad o cohesión social, juega un papel muy importante en la justificación social y económica del patrimonio, en su salvaguarda y continuidad. Los municipios que han manteniendo una política de movilización patrimonial ejercen, desde lo público y lo privado, la resistencia a la pérdida de identidad local y a la pérdida de capital social.

La gestión local vuelve su mirada a las estrategias de activación directa, de contacto con la población. Se buscan fórmulas de movilización que hagan partícipe a la ciudadanía desde el disfrute, la educación formal o informal, la interpretación, la animación sociocultural, la museología social, el difusionismo, etc. El conocimiento especializado se transfiere a través de intermediarios públicos, privados, asociativos o voluntariado que consiguen la complicidad de la ciudadanía, por ejemplo en lo festivo y participativo, tomando los espacios públicos como un derecho a la vida cultural.

Proponemos la palabra activación en el marco de la gestión del patrimonio local, para englobar iniciativas de buenas prácticas que implican una actitud de movilización en torno al patrimonio y que cuentan en el proceso de ejecución con:

• complicidad ciudadana en el proceso
• implicación e impulso por parte de los agentes locales
• retorno social
• salvaguarda del patrimonio
• conocimiento y reconocimiento del patrimonio cultural

>> CONSULTA LAS INICIATIVAS SELECCIONADAS

>> REFLEXIONES TRAS EL ENCUENTRO

 

 

Desde la finalización de nuestros respectivos máster en 2011, hemos estado formándonos en metodologías participativas, donde hemos aprendido técnicas que favorecen los procesos participativos en urbanismo y una planificación más horizontal. (>> LEER PARTE I <<)

Una de ellas, la aprendimos hace muy poco en el fantástico Festival UrbanBAT (Bilbao, noviembre de 2017), donde participamos y sobre todo, aprendimos y establecimos redes de contacto llenas de otras perspectivas, de cambio y energía positiva. Os la vamos a contar haciendo otro paralelismo con el artículo de Yorokobu:

Khandu es un juego de cartas dirigido a niños de entre 6 y 12 años, que desarrolla la capacidad para la resolución de problemas mediante el design thinking. «Se trata de empoderar a los niños y hacer hincapié en conceptos como la comunidad y el trabajo en equipo. De llevarlos de lo descriptivo a lo narrativo, de lo predecible a lo inesperado, fomentar su pensamiento crítico y visual y conectarle con el mundo real que les rodean mediante la exploración de problemáticas y los retos del día a día», explica Norberto Chio. Se basa en una baraja de 4 cartas: Retos, Herramientas, Khandus (los protagonistas de cada acción) y las Acciones (píldoras creativas). Se trata de escoger un reto y las mejores herramientas para resolverlo, pensando en otras personas, explorando su entorno cercano y los límites de su creatividad, generando así soluciones adaptadas y brillantes.

#UrbanBAT17 giró entorno a ESTRATEGIAS PARA FRENAR LA EXPULSIÓN DE LOS HABITANTES DEL CENTRO DE LAS CIUDADES. Cada uno de los que habíamos sido seleccionados, expuso el primer día a través de micropresentaciones su proyecto en BilboRock (Antigua iglesia del s. XVII reconvertida en centro cultural con sala de conciertos, cine y salas de talleres). Al día siguiente, nos reunimos en el Museo de las Reproducciones, un espacio más íntimo para abordar los problemas ante los que nos enfrentábamos en nuestros respectivos proyectos.

Nosotros expusimos cómo en el proyecto de urbanismo participativo que estamos desarrollando en Martos (Recuperación de espacios para la ciudadanía), nos preocupaba que una vez terminado el diagnóstico participado, donde habíamos propuesto y realizado varias acciones urbanas que le dieran contenido a las calles antes de su regeneración y fomentasen la cohesión vecinal (tan complicada en la zona) y la apropiación del espacio público, todo terminase allí. ¿Cómo continuarlo una vez ejecutado el proyecto?, ¿cómo hacer que las concejalías siguieran colaborando en un tema urbano que las tenía que entretejer (urbanismo, participación ciudadana, bienestar social, patrimonio y turismo, desarrollo, etc).
A través de una serie de rondas, el resto de los compañeros nos fueron aportando ideas sobre lo que habíamos expuesto a partir de 6 bloques, que en forma de hexágono, se conectaban a través de sus aristas para formar un mapa mental que nos diera soluciones compartidas a nuestro problema de partida. Los bloques eran:

Para seguir enlazando el design thinking con la educación y el urbanismo, en este otro artículo sobre La importancia del juego como estímulo del pensamiento creativo de Tierra en las manos, explica cómo lo interesante o útil sobre qué deben aprender los niños, es “poder usar lo que tenemos a nuestro alcance (la propia información y conocimiento, los materiales,…) para crear nuevos escenarios, para resolver situaciones imprevistas o novedosas”. El juego es una poderosa herramienta de aprendizaje para favorecer el pensamiento creativo. Al igual que las dinámicas de roles y técnicas de creatividad social (consultar las técnicas que realizamos en Martos y el artículo sobre la importancia del pósito), ya que son instrumentos que pueden favorecer el pensamiento crítico y el análisis del entorno desde una perspectiva totalmente diferente: abierta y sin prejuicios. De esta forma, estas técnicas ofrecen “un marco excelente para poder crear y revolver problemas, para poder ejercitar ese pensamiento creativo y resolutivo de circunstancias novedosas”.

Andar desde lo inaprendido, desde lo desconocido, para explorar nuevos caminos.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Este artículo de Yorokobu sobre el design thinking en la educación, comienza explicando cómo el aprendizaje se ha aferrado tradicionalmente a la memorización aprovechando que “los niños son como esponjas”. “El alumno se limitaba a atender al profesor y al llegar a casa debía empollar lo visto en clase. Una forma de entender la enseñanza que aún sigue causando estragos en el sistema educativo“. Algunos esfuerzos para mitigarlos provienen directamente del entorno del diseño. Es el caso del design thinking […] Como explica Miguel Luengo, presidente de la asociación Design For Change España, implantar un método de este tipo supone que el profesor ya «no es el poseedor del conocimiento sino el facilitador».

¿Cómo se puede traducir esto al urbanismo? El design thinking se ha ido introduciendo también en esta disciplina. Sí, una rama técnica y que tradicionalmente ha parecido rígida y formal. Y es que según Ayah Bdeir, de LittelBits, puede emplearse para la resolución de problemas de cualquier materia: «el pensamiento de diseño es una evolución del método de ingeniería y éste a su vez lo es del ciclo de la invención». El design thinking se incorpora en los procesos urbanísticos de forma generalizada a partir de la crisis socioeconómica vivida. En España han surgido colectivos de arquitectos que abogan por un urbanismo participativo que dé voz a los usuarios y vecinos de nuestras ciudades. Barrios y calles han visto cómo a través de metodologías de participación, se formaban ciudadanos empoderados que eran capaces de participar en el diseño y gestión de los espacios públicos (calles y plazas, mercados y edificios de carácter público, etc.).

#educAcción ATP 2

#educAcción #Martos (noviembre’17)

En el reportaje antes mencionado de Yorokobu, exponen cómo el cambio educativo “pasa por dar más protagonismo a niños y jóvenes, aplicando para ello los pasos de la metodología del pensamiento de diseño en la resolución de problemas. Estos son cuatro, denominados Siente, Imagina, Haz y Comparte. En él, los adultos facilitan el proceso y los niños lo protagonizan y lo lideran»”
Durante años se ha dejado la gestión de nuestras ciudades en manos de técnicos y políticos, que poseen los saberes científicos y los administrativos, burocráticos y económicos, respectivamente. Este tipo de desarrollo urbanístico, apuesta por incluir más disciplinas para tener en cuenta los distintos aspectos y dimensiones que hacen a una ciudad o municipio ser quienes son (la social, antropológica, cultural, medioambiental, económica, arquitectónica, urbanística, etc) y sobre todo, para que los técnicos sean los facilitadores del proceso y los ciudadanos sean los verdaderos protagonistas.
El urbanismo participativo quiere fomentar una planificación transversal para #hacerCiudad donde se recojan las necesidades, demandas y deseos de los ciudadanos que transitan, viven, sufren y disfrutan los espacios públicos, comunes y comunitarios. Para esto, es imprescindible que los procesos tradicionales verticales de arriba hacia abajo, dejen paso a procesos más horizontales de abajo hacia arriba que cuenten con varias disciplinas (multidisciplinares) y con los ciudadanos. Sea el escalón de la participación que sea: desde la más sencilla, que es la información, hasta la más compleja, que puede ser la autogestión.

¿Y qué significa ser un arquitecto o un urbanista facilitador? “El urbanismo tradicional (la mayoría de los casos, ya que hay excepciones maravillosas), fue el que proyectó una ciudad sin pasión, como resultado de los excesos de la burbuja inmobiliaria, de su tratamiento hacia la ciudad como mero objeto de consumo y de la complicidad del urbanismo, «que ofreció la complicidad técnica necesaria para que ese proceso tuviera lugar mientras llevaba al extremo sus preceptos higienistas: la desenfrenada normativización aplicada a edificios y espacios públicos terminó por expulsar a la ciudad de la propia ciudad» (PaisajeTransversal, 2017). Como decía Jacobs (1961), es imprescindible observar «con las mínimas expectativas posibles las escenas más cotidianas, los acontecimientos más corrientes; intentando ver qué significan y si entre ellos afloran las hebras de un principio», y esto no puede hacerse desde las oficinas de urbanistas y políticos” (Toro, 2018).
El técnico facilitador tiene la tarea de ser un actor imparcial que aporte sus conocimientos técnicos y garantice la comunicación entre actores sociales, institucionales y técnicos, sin ser «un elemento que permita apaciguar los conflictos urbanos en aras de los intereses de un grupo de presión concreto, sino de un equipo que sea capaz de canalizar las energías en la construcción colectiva de un proyecto común de ciudad desde una perspectiva integral» (PaisajeTransversal, 2017). Henry Sanoff (2000, p.38) define la facilitación como un medio que permite unir a personas con objetivos comunes, ofreciéndoles herramientas de trabajo que les ayuden a determinar colectivamente sus deseos y les ayuden a materializarlos en la planificación del territorio. Una de estas herramientas, puede ser el design thinking” (Toro, 2018).

>> LEER PARTE (II) <<

crEAsanAndrés

#crEAsanAndrés #rEAvivaJaén (junio’13)

 

 

Este taller de urbanismo para niños se realiza tanto en la calle como en las aulas del C.E.I.P. San Amador (Martos, Jaén). Se planteó este centro por su demanda de querer dar a conocer el colegio y eliminar así el posible rechazo que ocasiona muchas veces el barrio donde se inserta. Por lo tanto, esta actividad les dará visibilidad hacia el resto del municipio.

Como ya os contamos, esta zona del conjunto histórico de Martos, pese al gran bagaje cultural, arquitectónico, urbanístico y patrimonial que posee, se encuentra inmerso en un estado de degradación que afecta tanto a aspectos arquitectónicos, como a dimensiones urbanísticas, medioambientales, económicas, sociales y culturales. Como en muchos otros núcleos tradicionales españoles, la evolución del municipio se ha desarrollado hacia las zonas más llanas, lo que ha favorecido el deterioro del centro histórico. Si a esto unimos la falta de equipamientos básicos para el día a día, el mal estado del parque inmobiliario y la ausencia de actividades culturales y de ocio, se traduce en una situación de marginalidad para sus habitantes, ya que la población con posibilidades de mejorar su situación termina abandonando los corazones de las ciudades, permaneciendo en estos lugares los sectores sociales más desfavorecidos.

Este taller se enmarca dentro del diagnóstico participado del proyecto de ejecución ‘Recuperación de espacios urbanos para la ciudadanía’ (La Ciudad Amable) y continúa nuestro deseo de implicar a los niños en la concienciación de la importancia de sus ciudades, de cuidar y mimar el espacio público, que es el de todos; y por qué no, implicarlos también en la toma de decisiones de proyectos urbanos.

Esta actividad, diseñada por Estudio Atope en colaboración con el Ayuntamiento de Martos, está relacionada con el PARK(ing) Day que se realizó el 21 de septiembre, ya que se quiere generar conciencia sobre la importancia del espacio público para el peatón y no tanto así para los coches (los cuales los niños ya identificaron en las encuestas como elementos peligrosos que les transmitían inseguridad hacia la zona), al mismo tiempo que se mejora la calidad de vida de los ciudadanos. Ésta ha sido la tercera acción enmarcada directamente en la fase de apropiación de espacios públicos para la ciudadanía y diagnóstico participado en las 3 calles de intervención (Calles Primero de Mayo, Almedina y Castillo).

Los alumnos han vivido en 4 jornadas cómo ser un #pensadorUrbano que primero analiza, observa, conoce, reflexiona y propone fomentando la imaginación y la capacidad creativa. Por lo tanto, el espacio público pasa a ser un lugar de experimentación y un laboratorio educativo e innovador donde poner de manifiesto la importancia de la ciudad antigua y la responsabilidad de todos y todas en su cuidado, mantenimiento y desarrollo siendo capaces de aunar pasado, presente y futuro.

La programación constará de varias jornadas de duración variable donde participan diferentes concejalías implicadas:

DÍA 0. Presentación / 19 Octubre 2017 / En el cole
Estudio Atope elaboró un PowerPoint para que los profesores lo mostraran como toma de contacto a los alumnos. A través de imágenes, se pretendía que entendieran visualmente y de una forma amena qué se iba a hacer y dónde queríamos llegar con esta actividad. Las imágenes mostraban qué se iba a hacer en cada jornada. Aquí se puede consultar el powerpoint que se les pasó:

 

DÍA 1. Análisis / 25 Octubre 2017 / En la calle
A cada niño se le repartió un plano de la zona de actuación y se les dieron unas pautas sencillas para saber ubicarse. Se realizó una pequeña deriva por el sitio (su paseo fue más o menos libre, en la medida de las posibilidades de niños de 11 años) y se les animó a plasmar sobre el plano los elementos y espacios que más les habían gustado, los que menos y todo aquello que se podría mejorar. También entrevistaron a los vecinos que se iban encontrando, y reflexionaron junto a ellos sobre la situación del espacio público de su núcleo antiguo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

DÍA 2. Conoce, reflexiona y diseña / 02 Noviembre 2017 / En la calle

Visita guiada para conocer más a fondo la zona de intervención a cargo de la concejalía de Cultura.

Trabajo por grupos después de la visita reflexionando más pormenorizadamente la zona en la que les ha tocado trabajar, pensando en los elementos que quieren diseñar.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

DÍA 3. Diseña y crea / 14 Noviembre 2017 / En el aula

Traen los materiales de reciclaje para trabajar sobre sus diseños y se trabaja en el aula materializando sus propuestas. ¡Fue una jornada intensa, productiva y creativa!

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

También elaboraron invitaciones para todos los vecinos que depositamos en cada uno de los buzones de la zona invitándoles a unirse a nuestra actividad del día 17 🙂

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

DÍA 4. ¡A la calle! / 17 Noviembre 2017 / Calle Primero de Mayo · Calle Almedina · Calle Castillo

El viernes 17 de noviembre estuvimos en las calles objeto de intervención de 10 a 12h mostrando los elementos urbanos que diseñaron y crearon. También tuvimos oportunidad de escuchar y leer sus reflexiones sobre el lugar y sus propuestas de mejora.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Disfrutaron todas las jornadas #educAcción: desde la reflexión y el análisis hasta las propuestas realizadas como pequeños exploradores urbanos en busca de espacios mágicos que poder transformar, que pudieron transformar desde su pensamiento hasta materializarlo en la realidad.
Tal como un arquitecto. Porque, ¿quién no ha fantaseado alguna vez con mejorar un espacio degradado?, ¿quién de vosotros no anda por la calle y no puede parar de crear, de inventar, de soñar? Tal como un niño…

 

El PARK(ing) Day realizado dentro de la Semana de la Moviildad Europea en Martos el pasado 21 de septiembre fue una realidad gracias a la empresa Pulido y Cardoso, la cual cedió los palets para la realización del mobiliario urbano situado en la Calle Primero de Mayo.

Pulido y Cardoso es una empresa marteña afincada en el municipio desde los años 90, que se ocupa de la compraventa de palets y del reciclaje de los mismos. Comprometida con el medio ambiente, dedican su actividad exclusivamente al reciclado de dichos palets, así como también cartón y plástico no técnico.

Su trayectoria a lo largo de casi treinta años de vida profesional, y la labor de su equipo, les permiten tener unos amplios conocimientos del sector y cumplir con creces las necesidades del mercado actual en materia de servicio fiable, eficaz y competente. Trabajan día a día por optimizar los ratios calidad-precio de sus productos, mientras que mantienen un proceso continuo de auto-evaluación y mejora de los distintos sistemas de producción, sobresaliendo de esta manera con respecto a la competencia.

Entre otros servicios, disponen de servicio de recogida y entrega a través de flota propia de vehículos, por lo que continuamente mejoran sus tiempos de respuesta. Y como característica diferenciadora, pueden aportar sus conocimientos en la paletización de productos.

A %d blogueros les gusta esto: