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Archivo de la etiqueta: coronavirus

Hace unas semanas un cliente nos preguntó si sabíamos algo acerca de la desinfección de locales con todo este tema de la pandemia y la covid19. Como siempre, lo que hicimos fue asesorarnos por compañeros expertos y nos recomendaron artículos científicos, fuera de bulos, de Gemma del Caño (Boticaria. I+D+i, Calidad y Seguridad alimentaria.) y Deborah García (Química y divulgadora). Os recomendamos leer ambos artículos y os dejamos un resumen de ambos, de donde se pueden obtener las siguientes conclusiones sobre ozono y sobre La Luz ultravioleta (como ya sabéis, se siguen haciendo ensayos científicos y los métodos probados van arrojando cada día datos nuevos):

  • El OZONO es un potente oxidante que le da propiedades desinfectantes frente a microorganismos siempre que se utilicen en las dosis apropiadas durante el tiempo necesario. Tiene también la ventaja de su rápida descomposición en oxígeno y dióxido de carbono lo que elimina la posibilidad de los residuos posteriores.
  • Disuelto en agua se utiliza en los tratamientos para el agua potable, en la industria alimentaria para desinfección de útiles en armarios apropiados o para tratamientos de Legionella. Desde el punto de vista ambiental, se utilizan para el control de olores en cámaras frigoríficas, desinfecciones o control microbiológico en ambientes cerrados.
  • El ozono está siendo evaluado por la Unión Europea para ser homologado. En el listado de productos virucidas autorizados en España no está registrado aún. Sin embargo, sí que hay otros productos eficaces para desinfección aérea validados que podrían utilizarse. Evidentemente deben realizar el tratamiento personal profesional.
  • Las máquinas de ozono son efectivas para los usos anteriores pero, hasta el momento, no hay demostrada evidencia frente a este coronavirus.

 

  • Desde un punto de vista químico, tanto el gas ozono como la radiación ultravioleta C pueden inactivar al coronavirus. PERO si te quedas corto, al coronavirus no le haces ni cosquillas, y si te pasas, además de inactivar al coronavirus, te pones tú el peligro, a tus trabajadores, a tus clientes y a tus productos.
  • El problema de los ozonizadores y las lámparas de ultravioleta C es que no se ha hecho un ensayo biocida que determine la dosis necesaria para inactivar al coronavirus. Si esto se hiciese, después habría que considerar los riesgos y así establecer un protocolo de aplicación. Nada de esto existe, así que quienes están vendiendo servicios de desinfección con ozono o con ultravioleta lo están haciendo a ciegas, sin conocer ni los riesgos ni la eficacia de esos métodos.
  • Para desinfectar un laboratorio con ozono, primero hay que desalojar. Y después de ozonizar durante horas, un profesional debe entrar con un equipo de protección individual (EPI) y un dispositivo para medir si la cantidad de ozono residual que ha quedado en el ambiente es segura. Así que no se puede usar gas ozono en presencia de personas. El ozono está clasificado como «sustancia peligrosa» por la OSHA, es decir, por las autoridades sanitarias en materia de seguridad.
  • Los principales riesgos para la salud de su manipulación son: el ozono es tóxico por inhalación, irrita las vías respiratorias pudiendo llegar a causar edema pulmonar en exposición crónica; en contacto con los ojos y la piel puede causar quemaduras graves; podría causar mutaciones y daños reproductivos.
  • Una forma gráfica de explicar lo peligroso que es: usar un ozonizador profesional en un establecimiento es lo más parecido a tener un rociador de lejía pura.

Imagen: El diario montañés

 

 

En estos tiempos de pandemia y calor, ha llegado el turno de las compras de piscinas hinchables, cuya venta se está disparando. Y también nos llegan noticias de derrumbamiento de forjados que, casualmente, estaban soportando el peso de una piscina.

Esto no es nuevo, lleva pasando décadas, pero claro, ahora que estamos recluidos en casa y que el número de ventas está aumentando, hay que prevenir. Incluso desde nuestra vivienda estamos comprobando cómo vecinos que no las habían puesto antes, las están comprando y poniendo. Algunas de proporciones desorbitadas para estar encima de un forjado, no sobre terreno. Por ejemplo, desde nuestra vivienda vemos cómo muchos vecinos que tienen un patio hermoso y que algunos no habían utilizado hasta ahora (envidia que nos da desde nuestro mini balconcito, todo sea dicho), están colocando estas piscinas. Muchos de ellos son un primer piso, por lo que no están sobre terreno, sino encima de bajos comerciales. Y es que, tener un patio, nos da una falsa seguridad de creernos sobre terreno, sin reparar en que debajo hay personas trabajando cuya cabeza peligra (simplemente con una altura de 50 cm de agua, el peso llega a ser de unos 500 kg/m2… ¿y quién las llena sólo 50cm?). Piscinas, spas y demás elementos parecidos, deben estar colocados sobre terreno, sobre losas o soleras, que sí tienen capacidad de reparto de cargas y no tiene peligro por no disponer de viviendas, garajes, etc, inmediatamente debajo. Normalmente, la estructura de un edificio, no se calcula pensando en que alguien pueda poner una piscina hinchable, por lo que habría que reforzar estructuralmente el edificio. Para que se entienda: si pongo una piscina en un ático, afecta a los elementos horizontales (vigas, viguetas y demás elementos perimetrales), que descargan sobre pilares verticales o muros de carga, desde plantas superiores a inferiores, así hasta llegar a cimentación (por eso, veis que los pilares de plantas inferiores suelen ser de mayores dimensiones que los de plantas superiores, ya que absorben las cargas de todo el edificio).

En esta noticia reciente dice que, “por causas desconocidas, la terraza cedió y se desplomó sobre el garaje que hay debajo, quedando el hombre y la mujer atrapados entre los escombros”. NO, por causas desconocidas no. La sobrecarga que le estamos metiendo al forjado es brutal (que estos días las hemos visto también en terracillas, muchas de ellas sobre voladizos ). Consulten con un técnico antes de ponerlas. Y si no consultan con un técnico, directamente, NO LAS PONGAN.

Pueden googlear y ver las consecuencias desastrosas que muchas veces han tenido estas ideas felices, (por ejemplo, esta noticia, ésta u otra ésta). Y esta imagen, que aunque es de 2017, es para nota:

 

 

Este confinamiento nos ha servido para retomar muchas tareas que teníamos pendientes en lo profesional y formativo, como este curso #MOOC Educación y Patrimonio de la Universidad de Granada que está muy acorde con nuestro trabajo sobre metodologías participativas en arquitectura y urbanismo sensible. La última actividad de uno de los módulos es la descripción y análisis de carteles, y hemos elegido éste que se diseñó en Francia durante las revueltas estudiantiles de Mayo de 1968:

Mayo del 68 fue el escenario de protestas estudiantiles de izquierdas frente al capitalismo y a la sociedad de consumo en la que se veían inmersos, y a la que posteriormente se sumarían grupos de obreros industriales y, en menor medida, los sindicatos y el Partido Comunista francés. “Lo importante para nosotros no es elaborar una reforma de la sociedad capitalista, sino lanzar una experiencia de ruptura completa con esa sociedad; una experiencia que no dure pero que deje entrever una posibilidad: percibimos otra cosa, fugitivamente, que luego se extingue. Pero basta probar que ese algo puede existir”. (Daniel Cohn-Bendit, entrevistado por Jean-Paul Sartre, Le Nouvel Observateur, 20 de mayo de 1968).

Fue también la primera experiencia globalizadora que aunó manifestaciones con un mismo punto común: defender los derechos ciudadanos. Ya fuera la “Guerra del Vietnam, el Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos, la alternativa Hippie o el Rock and roll […], el macro concierto como el de Woodstock o la marcha sobre Washington del 26 de Agosto de 1963” (Cuadernos de Resistencia, 2010). Estos eventos se extendieron por varios países como “la República Federal Alemana, Suiza, España, México, Argentina, Uruguay, Estados Unidos y Checoslovaquia” (Cuadernos de Resistencia, 2010).

Los movimientos participativos también incidieron en el urbanismo, ya que se unía indiscutiblemente el derecho a la ciudad (Lefebvre, 1968) con los derechos ciudadanos. Esto, que parece de rabiosa actualidad, ya era defendido en los años 60: la vuelta a las ciudades compactas, ciudades lentas, medias, amables, aptas para el peatón, defensoras de las personas que desarrollan los cuidados (mujeres y abuelos) y de los que son cuidados (niños). En general, el resurgimiento de los movimientos ciudadanos está íntimamente relacionado con crisis financieras, sociales y/o económicas que muestran la disconformidad de la población con el sistema en el que vive. Todo esto, hoy en día, se ve reforzado por el acceso a las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, a las que casi todo el mundo tiene acceso y que son el altavoz para muchas voces que no podrían ser de otra manera y que favorecen el debate y la crítica constructiva y, a la vez, la crispación y el odio.

Podemos hacer un símil entre los carteles que se realizaron en aquel mayo del 68 y los memes y mensajes que llenan las pantallas de nuestros dispositivos hoy en pleno confinamiento (marzo, 2020), ya que ambos han sido y van a ser, en sus distintos formatos, parte del imaginario histórico que nos va a ayudar a comprender el contexto en el que se producen en todas sus dimensiones (política, medioambiental, social, económica, comercial, etc). En mayo del 68 se emplearon como medio de difusión de la ideología de las protestas llenando las calles y formando parte del paisaje urbano y revolucionario de aquel París. “Los estudiantes y profesores parisinos ocuparon la Ecole des Beaux Arts y crearon el Atelier Populaire (Taller Popular), donde crearon cientos de esos carteles al servicio de la rebelión social que acababa de empezar. Declarados armas al servicio de la lucha, los pósters se distribuyeron gratuitamente por la capital francesa para intentar llegar a todas las clases sociales. En las barricadas, en las paredes de calles y fábricas y también en las manifestaciones se podían leer los mensajes de unas obras que, años más tarde, se convertirían en una de las imágenes gráficas más emblemáticas asociadas a un movimiento de carácter social y político, según explicó Kugelberg” (Noticiasdot, 2008). Uno de los carteles expuestos es el que he elegido con la conjugación del verbo Participar en francés hasta el último pronombre Ellos subrayado con otro verbo: beneficiar. Dando cuenta de cómo los poderes (ellos) pueden beneficiarse y aprovecharse de la sociedad trabajadora (que participa en el sistema). He elegido este cartel porque es susceptible de cambio: porque puede usarse para visibilizar que se puede participar desde la responsabilidad individual de cada uno (yo), pasando por la de todos los individuos que componen una sociedad, hasta hacerla llegar al poder técnico y político (ellos), que también saldrían beneficiados de lo que se conoce como Bottom-Up; es decir, participar desde abajo hasta arriba, desde el conocimiento de la experiencia y lo cercano.

Ahora, y más desde el confinamiento, la imaginación y la creatividad se ponen al servicio de la ciudadanía para protestar, para alegrar, para distraer, para ironizar, satirizar, etc. Para manifestar, de alguna manera, nuestro derecho a la opinión y también a la libertad de elegir quedarse en casa para cuidar y ser cuidados, para participar tanto en el buen desarrollo de todo esto (a veces tan irreal y con tintes de ciencia-ficción) como en la esperanzadora frase de Todo va a salir bien.

 

Bibliografía

Noticiasdot (2008). Los carteles reivindicativos de Mayo del 68. Consultada el 26 de marzo de 2020 en http://www.noticiasdot.com/wp2/los-carteles-reivindicativos-de-mayo-del-68/

Cuadernos de Resistencia (2010). Mayo del 68 Francia. Consultada el 26 de marzo de 2020 en http://cuadernosderesistencia.blogspot.com/2012/08/mayo-del-68francia.html

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