La Ciudad Amable (en adelante, LCA) es una iniciativa de la Consejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía cuyo objetivo es abrir un nuevo camino en las políticas de intervención en el espacio público por parte de las administraciones, para que éste sea asumido como lugar de la colectividad mediante su activación social, cultural y económica. En el año 2013, Martos (Jaén) se adhiere al programa con el deseo de regenerar las 3 calles del entorno inmediato del Castillo; es decir, la Fortaleza Baja.

Con estas premisas, Estudio Atope (equipo encargado de la redacción del proyecto) comienza la elaboración del proceso de regeneración, facilitando que desde el análisis hasta su ejecución y devolución, la participación ciudadana estuviera presente. Para el equipo redactor será importante resaltar en todos los ámbitos que no sólo es deseable regenerar la dimensión física (arquitectónica y urbanística), sino que se pretende incidir en otras dimensiones como la social, medioambiental, económica, etc., para mejorar la calidad de vida de sus habitantes y apostar por un turismo amable y sostenible.

Este artículo se detiene en describir el análisis participado que dio lugar al proyecto de ejecución, cuyas obras comenzarán en 2020.

DÓNDE: EL LUGAR
El ámbito de intervención se ubica en el conjunto histórico de Martos (Jaén), situado en la parte alta del municipio por razones estratégico defensivas. El espacio público del entorno de la torre del Homenaje (calle Primero de Mayo), torre Almedina (calle Castillo) y el adarve medieval situado en calle Almedina, alberga gran parte de la memoria colectiva en sus estrechas y empinadas calles, salpicadas de lonjas y patines1.

POR QUÉ: MOTIVACIONES DEL PROYECTO
El núcleo antiguo de Martos ha sufrido, como muchos otros, un despoblamiento progresivo. Esto se debe a que la ciudadanía busca zonas más llanas y accesibles donde vivir, y a que durante mucho tiempo se ha apostado por crear nuevas zonas de urbanización mientras que los corazones de nuestras ciudades veían desaparecer comercios, habitantes y equipamientos básicos para el día a día.
Con el paso de los años se ha convertido en un barrio donde viven familias con escasos medios (familias inmigrantes que buscan rentas bajas) y población envejecida sin posibilidad de desplazarse (personas mayores que no quieren irse bien porque no pueden económicamente, bien porque sienten que el barrio es su casa aunque no les ofrezca las posibilidades que podría).

La sensación de inseguridad hacia el mismo es generalizada: tanto de las personas que viven en el barrio como de las de fuera. Sufriendo las primeras tanto los problemas de tráfico de drogas y robos (que provienen, supuestamente, de una sola vivienda), como el racismo que a veces se arroja sobre ellas. Todo esto ha convertido al barrio en una zona marginal que provoca que no exista ni apropiación hacia el mismo ni sentimientos de identidad que establezcan estrategias que lo protejan, mantengan y difundan. Por lo tanto, es complicado que quienes residen allí puedan percibir el entorno como suyo y que el resto de la población lo acoja como parte de su memoria histórica.
En este contexto, el primer paso fue diseñar un proceso participativo para establecer marcos de relación con el territorio, promover el apego hacia los espacios públicos para su desarrollo y difundir su patrimonio. En todos los momentos del proceso, se quiso implicar a:
> Vecinas y vecinos de las tres calles objeto de intervención: comunidad marroquí (familias con niños que se instalan definitivamente tras la campaña de la aceituna) y comunidad española (población envejecida y personas dedicadas al contrabando de droga). Fue fundamental diseñar actividades junto con las técnicas del área de Bienestar Social para implicar a las mujeres de la zona, tanto a las amas de casa de avanzada edad como a las mujeres marroquíes que no suelen participar de actividades y socializaciones en el espacio público.
> Asociaciones culturales y vecinales que trabajan en el barrio.
> Concejalías relacionadas: urbanismo, participación ciudadana, juventud y festejos, bienestar social, desarrollo local, educación, turismo y patrimonio.

Aprovechando el marco de LCA, la iniciativa de regeneración urbana integral partía de considerar la importancia del entorno elaborando un proceso participativo basado en escuchar a la ciudadanía, en establecer vínculos entre personal técnico y residentes, y entre estas personas con su territorio, para obtener un proyecto real adaptado a las necesidades del municipio. Otros retos eran:
> Asegurar la existencia de un grupo motor que trabajara en la propuesta desde abajo.
> Que el ayuntamiento mantuviera, desde arriba, la labor de fomentar la cohesión vecinal a través de las actividades iniciadas durante el análisis participado, que trabajase de forma multidisciplinar en ello a través de la colaboración entre concejalías y que asegurase de esta manera el mantenimiento del proyecto de ejecución a través de la apropiación forjada durante todo el proceso. El proyecto nacería así de las necesidades y demandas de la ciudadanía, asegurando la perpetuidad del mismo y, paralelamente, intentaría devolver la vitalidad y habitabilidad perdida a estas calles históricas.

PARA QUÉ: OBJETIVOS
1. Conseguir que en el diagnóstico participado se integraran la mayor parte de los actores urbanos afectados y/o implicados en el hecho de hacer barrio.
2. Coordinación con el resto de personas de distintas disciplinas que intervienen o habían intervenido en la zona (arqueología, historia, restauración, arquitectura, educación social, trabajo social, etc.), tanto desde la institución como desde asociaciones o colectivos por cuenta propia.
3. Enlazar las acciones de participación propuestas con las actividades dedifusión llevadas a cabo por parte de asociaciones, colectivos y el propio ayuntamiento. Fundar sinergias y fortalecer las ya existentes.
4. Establecer una reunión mensual que asegurase la cooperación entre distintas concejalías durante la duración del proyecto (con el deseo de que continúen periódicamente tras éste) y compartir la programación de cada una sobre la zona para su posterior coordinación.
5. Concienciar sobre la importancia de dar prioridad al peatón y difundir los valores de las “ciudades medias” (ESPINO HIDALGO, 2015) y las slow-cities.
6. Realizar actividades previas que tejan conexiones tanto con el espacio a intervenir como entre los vecinos y residentes en la zona, implicando activamente a la sociedad en las labores de regeneración y transformación urbana. La estrategia del proceso participativo afianzará la conservación y mantenimiento del proyecto trabajando desde la sensibilización, la educación, la puesta en valor del conjunto histórico, el contacto y el conocimiento. Es importante resaltar que para apropiarse de un espacio es necesario habitarlo, es decir, que “sus vivencias, aspiraciones, tiempos, ritmos y actividades se inscriban en el espacio y se dirijan al reconocimiento de los habitantes en la producción del espacio urbano (como deseo y necesidad de hacer)” (MARTÍNEZ, 2014).
7. Recoger las opiniones y demandas de los distintos colectivos e instituciones participantes durante las acciones, talleres y dinámicas participativas. Incluirlas en el proyecto tras su análisis técnico.
8. Generar funciones urbanas inexistentes a día de hoy en el tejido urbano histórico de Martos incluso desde las primeras actividades de participación. Funciones que deberían ser “definidoras del hecho urbano” (NAVAZO, 2015), capaces de fomentar las relaciones sociales y vecinales: niños y niñas jugando, turistas y/o marteños paseando, vecinos tomando el fresco en las puertas de sus viviendas…
9. Conseguir a través de los talleres, y también de otros cauces, el diálogo entre concejalías y el resto de ciudadanía:
> Crear una figura jurídica que vele por la integridad del proyecto: la Comisión de seguimiento o Consejo vecinal. Ésta aglutinaría bajo un mismo paraguas a distintas asociaciones, colectivos y ciudadanos a título individual. Si esto no fuera posible o viable, entonces al menos se desea formar un grupo motor para cumplir este objetivo.
> Firmar un Protocolo de actuación o Contrato de barrio entre Ayuntamiento y la nueva plataforma creada para asegurar un escenario de participación entre concejalías y el resto de ciudadanía tanto durante la duración del proyecto como en su posterior recepción por parte de los vecinos.
> Dar a conocer los elementos identitarios del municipio marteño en el espacio público para que sigan vivos en la memoria colectiva: el patín y la lonja.
> Impulsar y volver a implantar el comercio local y la artesanía de la zona como elementos propios que potencien el turismo, la empleabilidad y la economía.
> Seguir los preceptos que marca el PGOU de Martos y la Ley de Patrimonio Histórico Andaluz 14/2007.
> Elaborar un programa a largo plazo a cargo de las concejalías implicadas y del grupo motor (o de la colaboración de ambos), que contenga actividades para afianzar los vínculos con el territorio e implicar a la sociedad en las labores de mejora del mismo y para consolidar la conservación preventiva y la continuidad de los planes de rehabilitación y desarrollo. Se habrá de apoyar en los que ya tienen en marcha tanto ayuntamiento como asociaciones vecinales y culturales, para no cesar de realizar acciones de difusión, desarrollo y apropiación (tanto del lugar como del proyecto) hasta que empiecen las obras. Esto es muy importante, ya que muchas veces el tiempo que transcurre desde que se redacta un proyecto hasta su puesta en marcha se dilata bastante y
esto hace que se adormezca la ilusión y la atención vertida sobre el mismo. Durante la ejecución del proyecto urbano también se prevé desarrollar actividades paralelas como si de un Programa “Abierto por Obras” (Canal Patrimonio, 2016) se tratara.

PARA QUIÉN–A QUIÉN: ACTORES URBANOS
En una de las primeras reuniones entre personal técnico y ciudadanía, se trazó de forma colaborativa y a través de un sociograma, un mapa de actores específico para la zona de intervención cuyo análisis fue muy interesante.
También se describió el tipo de relaciones que se establecían entre ellos y cómo se podían fortalecer o mejorar en beneficio del barrio. Se detectan 3 grupos dentro del proceso de trabajo del análisis participado:
1. Instituciones: Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Martos, promotores del proyecto.
2. Parte técnica: personal técnico (hombres y mujeres) tanto del Ayuntamiento como de la Junta. En esta parte también se encuentra el equipo de redactor de proyecto, quién al elaborar y ejecutar paralelamente el proyecto participativo, sirve de facilitador entre los distintos actores y de coordinador de reuniones, acciones y actividades.
3. Ciudadanía: cualquier persona interesada a título individual, juntas directivas/representantes/vocales de diferentes asociaciones vecinales y culturales, centros educativos y centros religiosos.

CÓMO: METODOLOGÍA
Los métodos empleados para la consecución de objetivos se basaron en la puesta en valor y la difusión del legado patrimonial de Martos: si no sé lo que tengo que proteger, es imposible que lo proteja y lo respete. Se elaboró una estrategia basada en la generación de sentimientos de identidad, vinculados a lo local, lo emotivo y lo cercano. Se fomentó la concienciación social acerca de la importancia de la conservación y protección del patrimonio de nuestras ciudades no sólo como ciudadanía de las mismas, sino como ciudadanía, asumiendo la co-responsabilidad del acto de hacer ciudad, comprometiéndonos con el mantenimiento de sus valores. Esta toma de responsabilidad es la que garantiza la continuidad de los procesos participativos urbanos.
En primer lugar, se desarrolló un diagnóstico participado donde se usaron técnicas de creatividad social para conseguir un análisis colectivo de la zona de intervención. También se realizaron acciones urbanas para dar contenido a las calles antes de su transformación, experimentar el cambio positivo de plaza de aparcamiento a espacio público de disfrute, para trabajar en la unión vecinal y favorecer que los vecinos se identificaran con su espacio público.
Las acciones que se realizaron fueron las siguientes:
> Reuniones con personal técnico del Ayuntamiento para explicarles el proceso.
> Reuniones con vecinas y vecinos, asociaciones vecinales y culturales para explicarles el proceso y el proyecto.
> Reuniones mixtas de personal técnico y vecindad para realizar un mapa de actores involucrados (sus fortalezas y debilidades) mediante un sociograma.
> Reunión mixta donde se trazó un árbol de problemas con una posterior propuesta de árbol de soluciones en torno al ámbito objeto de estudio.> Encuestas online y a pie de calle.
> Mapeo colectivo en la calle como herramienta colectiva de diagnóstico participado.
> Priorización de acciones entre todos.
> Acciones de sensibilización y concienciación del espacio cedido por el vehículo al peatón: nos sumamos al movimiento global PARKing DAY y trabajamos con escolares de la zona en #educAcción.
> Devoluciones: acciones y visitas durante la ejecución de obra.
> Devoluciones: próxima exposición pública con toda la información recibida.

Con este análisis colectivo por parte de la ciudadanía (personal técnico de ayuntamiento, vecinos y vecinas a título individual y representantes de asociaciones vecinales y culturales), sumado al análisis técnico del equipo redactor y supervisión por parte de la Junta, se confeccionó el proyecto de ejecución priorizando acciones para las 3 calles objeto de intervención. Éste consiste en:
> Poner en valor y dar entidad a las dos entradas a la antigua Fortaleza (C/ Almedina y C/ Primero de Mayo).
> Subrayar la conexión entre las dos torres existentes (la del Homenaje y Almedina) a través de un pavimento que tenga coherencia con el espacio a actuar (las actuales lajas de piedra datan del año 2000 y son ajenas al municipio).
> Tener en cuenta las características urbanas y sociales del sitio.
> Favorecer en la medida de lo posible la movilidad.
> Aprovechar este movimiento de tierras para renovar las obsoletas instalaciones urbanas, cuya funcionalidad muchas veces se ve comprometida.

Las calles serán de uso mixto: peatón y vehículos rodados, dando prioridad a los primeros y cediéndoles el protagonismo que les fue arrebatado por los vehículos privados en los escenarios urbanos. Se definen itinerarios exclusivamente peatonales en el perímetro de las calles, se restringe el tráfico en la zona y también el aparcamiento (que será alterno a un solo lado de la calle según meses o quincenas, a decidir), se transforman 8-9 plazas de aparcamiento en espacio público de estancia con mobiliario urbano adecuado en rincones que ya existían en la memoria. Una apuesta del proyecto es mantener la identidad de elementos urbanos, por lo que se les da mayor entidad y presencia a los patines existentes para consolidar la vecindad y las noches de verano al fresco de la calle. Los distintos pavimentos empleados se han elegido para mejorar la movilidad y para evocar el antiguo empedrado marteño, perdido en el municipio a excepción de un pequeño tramo de una calle del centro histórico. Las pequeñas piezas de granito penetran hasta el antiguo adarve dialogando con la muralla existente.

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EVALUACIÓN: CONCLUSIONES Y RESULTADO
El proyecto participativo consiguió en sus fases iniciales atraer a un gran número de personas pertenecientes a diferentes colectivos, lo que abrió la diversidad de opiniones y de miradas hacia el lugar. Conforme avanzaba la fase de diagnóstico participado el problema era retener dicha atención cuando se incidía solamente en el espacio público, por lo que se elaboró un programa en colaboración con distintas concejalías para desarrollar actividades lúdicas a pie de calle en las que seguir recogiendo información y, sobre todo, mantener la vinculación de la población marteña con el proyecto.
Durante todo el proceso de análisis, el trabajo multidisciplinar que se desarrolló con las y los técnicos de las concejalías implicadas fue vital para la transferencia de conocimiento sobre el área en la que se estaba trabajando, ya que muchas veces se tenían percepciones distintas sobre un mismo problema por falta de tiempo para poder trabajar transversalmente. El proceso participativo fue una oportunidad espléndida para el intercambio de opiniones y la creación de propuestas de mejora integrales.
Las acciones que se desarrollaron en el espacio público respondieron a uno de los objetivos con los que habían nacido: llenar de contenido las aceras, sacar a la gente de sus casas, que se relacionaran entre sí, que opinaran de sus calles y su entorno y poder recoger sus demandas para trasladarlas a las instituciones implicadas. Otro objetivo casi alcanzado fue crear sinergias entre asociaciones y colectivos, y acercar la relación entre comunidades distintas para generar lazos de confianza más allá de las fronteras imaginarias (por ello fue muy simbólico que en todas las reuniones estuvieran representantes de las dos comunidades religiosas).
Dentro del proceso participativo, los niños y niñas tuvieron un papel protagonista al dedicarles varias jornadas para explicarles la importancia de su entorno y del cuidado y difusión del mismo. Se convirtieron en verdaderos pensadores urbanos, analizando y proponiendo; sintiendo que realmente podían ser parte del cambio para la mejora urbana de su barrio incorporando elementos de éste a su cotidianeidad: jugar en la calle, recoger mi basura, conocer a mis vecinos, comprar en mi barrio, reivindicar un espacio para estar con mis amigos, favorecer la convivencia a raíz del respeto entre diferentes,…

El diagnóstico participado quería conseguir que todos sintieran el proyecto como propio; si esto se hubiera conseguido al 100%, hubiera facilitado que se dieran los cauces necesarios para que desde la administración y desde la ciudadanía se siguieran proponiendo actividades a largo plazo en este espacio público para su dinamización y para reivindicar la importancia del peatón sobre el vehículo privado. Para seguir activando el barrio faltó institucionalizar el proceso a través de una figura jurídica que velara por los intereses de todos los ciudadanos, y dotarlo de compromiso a través de un protocolo de actuación o contrato de barrio. Las actividades de dinamización hubieran sido el marco idóneo para erradicar la inseguridad que provoca la zona, ya que como se ha comprobado en diversas ciudades, cuantos más ojos hay en la calle, cuantos más lazos de confianza hay, más seguros son nuestros espacios públicos (JACOBS, 1961).
Es fundamental mantener la ilusión del proyecto a través de la continuidad de acciones; y más aún, creer en él más allá de usarlo como recurso propagandístico. El análisis participado de Martos fue de una calidad excepcional gracias a sus participantes. Hay que seguir amasando la cohesión vecinal, fomentar la diversidad, aprovechar las propuestas esbozadas, ponerlas en práctica y relacionarlas entre sí para que el proyecto siga vivo una vez se retire el equipo técnico y se transfiera a ciudadanos y funcionarios.

* ARTÍCULO ORIGINAL PUBLICADO EN LA REVISTA PH98 *

BIBLIOGRAFÍA
• ABIERTO por obras (2014) Canal Patrimonio [en línea] <http://www.canalpatrimonio.com/abiertoporobras> %5BConsulta: 11/06/2019]
• ESPINO HIDALGO, B. DEL (2015) Ciudades medias, paisajes y espacios de transición: hacia una búsqueda de las claves de sostenibilidad del tejido histórico territorial del sur de la Península Ibérica. Barcelona: Departament d’Urbanisme i Ordenació del Territori. Universitat Politècnica de Catalunya, 2015) Disponible en: <https://upcommons. upc.edu/handle/2117/79373&gt; [Consulta: 11/06/2019]
• JACOBS, J. (2011) Muerte y vida de las grandes ciudades. Madrid: Capitan Swing, 2011
• MARTÍNEZ, E. (2014) Configuración urbana, habitar y apropiación del espacio. Barcelona: Universitat de Barcelona, 2014
• NAVAZO, M. (2014) 10 Mitos sobre movilidad urbana. The Metropolitan Mobility Observatory (MMO) [en línea] <http://observatoriomovilidad.es/en/news/295-10-mitos-sobre-movilidad-urbana.html&gt; [Consulta: 11/06/2019]

Según la Ley 16/1985 de Patrimonio Histórico de España en su artículo 39:

1. Los poderes públicos procurarán por todos los medios de la técnica la conservación, consolidación y mejora de los bienes declarados de interés cultural, así como de los bienes muebles incluidos en el Inventario General a que alude el artículo 26 de esta Ley. Los bienes declarados de interés cultural no podrán ser sometidos a tratamiento alguno sin autorización expresa de los Organismos competentes para la ejecución de la Ley.

2. En el caso de bienes inmuebles, las actuaciones a que se refiere el párrafo anterior irán encaminadas a su conservación, consolidación y rehabilitación y evitarán los intentos de reconstrucción, salvo cuando se utilicen partes originales de los mismos y pueda probarse su autenticidad. Si se añadiesen materiales o partes indispensables para su estabilidad o mantenimiento, las adiciones deberán ser reconocibles y evitar las confusiones miméticas.

3. Las restauraciones de los bienes a que se refiere el presente artículo respetarán las aportaciones de todas las épocas existentes. La eliminación de alguna de ellas sólo se autorizará con carácter excepcional y siempre que los elementos que traten de suprimirse supongan una evidente degradación del bien y su eliminación fuere necesaria para permitir una mejor interpretación histórica del mismo. Las partes suprimidas quedarán debidamente documentadas.

Ya en las cartas internacionales (Carta de la Restauración de Atenas de 1931, la Carta de Venecia de la Restauración y Conservación de Monumentos de 1964, las cartas italianas del restauro o la Carta Europea del Patrimonio Arquitectónico de 1975) se refleja la recomendación de descartar cualquier intento “de recomponer o reconstruir los monumentos antiguos, considerando aceptable tan sólo la anastilosis o recomposición de las partes originales existentes que se encuentren desmembradas, siempre que estén debidamente documentadas, pero excluyendo con carácter general la recuperación del estado original de la obra de arte. La carta italiana de 1972 en concreto es expresamente contraria a la integración ex novo de zonas con representación figurada o con la inserción de elementos determinantes para la figuratividad de la obra. Sólo en circunstancias verdaderamente excepcionales, como las de ciudades destruidas por las guerras, algunas declaraciones, como la de la muy castigada durante la Segunda Guerra Mundial ciudad de Dresde de 1982, admiten como principio la reconstrucción monumental del patrimonio arquitectónico” (Gayo, 2012). De esta manera, nuestra “ley de patrimonio se suma a la doctrina científica internacional de la restauración recogiendo las principales orientaciones de las conferencias internacionales sobre el patrimonio artístico y su estricta observancia”.

Por eso, si vas a la Alhambra de Granada y te extraña ver intervenciones de este tipo: no, no es raro, es que las cosas se están haciendo bien.

Bibliografía:

Gayo Rubio, A. (2012) La reconstrucción de inmuebles de interés cultural. Del teatro de Sagunto al museo del Prado. Revista PH (82), 30-33

Ley de Patrimonio Histórico Español (1985)

 

 

Mi Casa va a ser el primer taller que realizaremos en colaboración con el Centro Infantil Guadalquivir el 8 de noviembre. Será un taller dividido por edades y por lo tanto, adaptado a los conocimientos de los niños.

Entre todos contaremos las partes de las que se compone una casa, los más pequeños leerán un cuento, tanto ellos como los más mayores aprenderán de una manera totalmente experiencial qué es un plano en planta de una vivienda y aprenderán a verlo y leerlo. Durante el juego libre, ejecutarán los muros, huecos y particiones de una vivienda; abriéndose aquí el espacio a la improvisación, la innovación, las negociaciones, el trabajo en equipo, la creatividad y la diversidad. Podrán recorrer, habitar y disfrutar de su proyecto a la vez que juegan y experimentan con los espacios.

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Un día de verano una amiga nos envió un proyecto maravilloso, Los lugares fértiles, de Pilar Soto (Jaén, 1984). Durante el verano pasado, la Residencia de Arteducación MCTM del Museo Thyssen de Málaga recayó en esta artista y Doctora en Bellas Artes con Mención Internacional (2017).

El proyecto proponía que los espacios residuales de la ciudad se erigieran como los nuevos lugares fértiles para el desarrollo de la creatividad. Para ello, se utilizó el interior del museo como “laboratorio de ideas” y el espacio seleccionado como “lugar fértil” (solar de Caffarena) se transformó en el lugar de inspiración y acción, donde el contacto con la tierra y el desarrollo de la vida fueron uno de los ejes principales para la creación. En un juego de interior y exterior el proyecto pretendía crear redes entre la comunidad artística y los habitantes de la zona con el fin de generar sinergias y experiencias que derribaran los muros entre el arte y la cotidianidad. El proyecto eco-artístico transformó un espacio urbano de la ciudad de Málaga a través de la intervención de los participantes que asistieron al laboratorio de creación desarrollado a lo largo del mes de julio de 2018 en el Museo Carmen Thyssen Málaga. El Solar de Caffarena, en el distrito de Teatinos, se convirtió durante unos días en un punto de encuentro transdisciplinar de reflexión socioambiental y experimentación. Un laboratorio formulado desde la co-creación, la sensibilización  medioambiental y su vinculación con las prácticas artísticas colaborativas en el espacio público. El objetivo del programa puesto en marcha por la residente, en colaboración con el Área de Educación del Museo, fue fomentar el pensamiento crítico, el desarrollo creativo y la conciencia ecológica para generar espacios comunes más libres y en equilibrio con la naturaleza.

Una idea muy conectada con nuestros proyectos de regeneración de solares en el conjunto histórico de Jaén. En el caso de Pilar, la idea era activar, mediante metodologías artísticas, a un grupo de personas para que individual y/o colectivamente reflexionen y proyecten sobre un posible “lugar fértil” cercano al Museo. En nuestro caso, el objeto del proyecto era activar la participación ciudadana, especialmente a nivel de barrial (con conocimiento desde la experiencia, lo cercano y el contacto; lo vivencial), para que la regeneración de los solares partiera de necesidades reales y para que su mantenimiento en el tiempo fuera el resultado de la apropiación del territorio, además de una cooperación entre habitantes del lugar e instituciones, todo con asesoramiento técnico tanto municipal como externo. De esta manera, un vacío urbano abandonado pasaría a ser parte de la red de espacios públicos de la ciudad (tan carente de ellos, especialmente en la zona antigua), un escenario urbano para el disfrute y desarrollo de la vida.

>> Así que, como imaginaréis, hemos empezado a maquinar y a tejer redes de trabajo colaborativas…

 

 

La Nueva Agenda Urbana (NAU), elaborada en Quito, es un documento que enumera una serie de objetivos “para lograr un futuro mejor y más sostenible en el que todas las personas gocen de igualdad de derechos y de acceso a los beneficios y oportunidades que las ciudades pueden ofrecer” (HÁBITAT, 2016). Constituye una amplia declaración de intenciones positivas para las ciudades y sus habitantes, que también presenta fuertes contradicciones: 

  • Fue redactado antes de comenzar el encuentro, por lo que los debates centrales se desvirtuaron. Además, “las personas que llegaron a la reunión oficial lo hicieron más para visibilizar proyectos, legitimar posturas y vender ilusiones que construir un horizonte para las ciudades” (CARRIÓN, 2016). Todo esto hizo que el foro se convirtiera en una especie de feria de exposiciones donde la ciudad fue tomada como objeto. 

  • En dicha redacción no participaron todos los agentes que intervienen en el acto de hacer ciudad, cuando en múltiples epígrafes se describe la importancia de contar con ellos y empoderarlos. Como expresa Borja (quien, junto con Fernando Carrión, organizó en Bogotá un foro alternativo a Hábitat III), la cuestión es si los gobiernos locales pueden ejecutar sus planes y proyectos, ya que son los Estados quienes “definen recursos, grandes infraestructuras, transportes regionales y nacionales, diseñan las políticas sociales, de vivienda, urbanística… pero no tienen sensibilidad ciudadana ni conocen la integralidad de la realidad urbana”. Refiriéndose al foro, Carrión (2016) afirma que “la cooperación internacional diseñó las políticas, los gobiernos nacionales se comprometieron y los municipios deberán acatar lo resuelto”; otra vez el consabido de arriba hacia abajo cuando lo que se promulga en el documento es justamente lo contrario. 

  • Se abusa del urbanismo de los conceptos, donde los objetivos son archiconocidos y han sido debatidos, estudiados y teorizados: frente a la inseguridad ciudadana propone una ciudad segura, frente a la ciudad de desigualdades sociales sugiere la inclusiva y diversa, etc. 

En resumen, se enumeran unos objetivos que en ocasiones resultan demasiado ambiciosos obviándose el cómo, el quién y el para quién. Esto se visibiliza muy bien en una acción que surgió paralela al foro: la ruta de la Experiencia. Una intervención singular de urbanismo táctico para mostrar cómo conferencias internacionales de este tipo aterrizan en las ciudades con financiación, actividades y charlas de las que el ciudadano de a pie no tiene conocimiento, para dejarlas vacías al día siguiente. Su deseo fue “crear un proyecto que cambiara realmente un área de Quito para dejar un legado después de que el show se fuera de la ciudad” (URBANOS, 2018). 

Imagen 01: @estudioatope. Taller de Arquitectura y patrimonio para niños #tEAtraeNuestroPatrimonio, Jaén, 2015.

¿No podría ser la NAU una oportunidad para elaborar una guía metodológica que sea el punto de partida para trabajar en el urbanismo de las personas, un urbanismo participativo que parta del conocimiento y las experiencias de lo local, lo cercano y lo vivencial? Una herramienta que diera claves y pautas sobre cómo elaborar estrategias y metodologías multidisciplinares con técnicos formados, que incorporase a todos los actores, que visibilizara y mapeara experiencias que sirvieran a otros municipios con problemáticas parecidas. El reto de las NAU es ser un instrumento de trabajo que pueda ser aplicado y moldeado en función de cada comunidad y sus dimensiones físicas, medioambientales, sociales, políticas, económicas, urbanísticas, arquitectónicas, etc. Que promueva la participación ciudadana no como hechos aislados, instalaciones efímeras o momentos de información y consulta, sino como procesos a largo plazo que generen compromisos sociales e institucionales para que ésta sea efectiva y no se quede en palabras o acciones puntuales. 

Los objetivos son los mismos desde hace décadas, siendo los movimientos sociales y los colectivos técnicos (la crisis fue una oportunidad de reinventar profesiones y volcarse en que lo social tuviera el mismo peso que lo científico y lo político) los que han conseguido hacer realidad transformaciones urbanas comenzando desde abajo, muchas veces al margen de las administraciones o con trabas por parte de éstas debido al miedo a perder las estructuras de poder convencionales. Es necesario salir a la calle desde ayuntamientos y oficinas; y cooperar. Cooperar entre disciplinas profesionales, entre concejalías, asociaciones y con la población en general. Como decía Jane Jacobs, “el urbanismo se ha de embarcar en la aventura de verificar el mundo real”. 

No es posible hablar de urbanismo participativo si no se cree en él más allá de nombrarlo para obtener subvenciones o votos; hay que creer en el proceso, evaluar cada paso, volver atrás, legitimar acciones, generar figuras jurídicas que representen y comprometan a los vecinos, descentralizar las instituciones y contar con la ciudadanía empoderada, preparada e informada para llegar al detalle de la realidad urbana. Se habla mucho del tejido asociativo (CASTILLO, 2016) y hay que ir más allá, ya que muchas veces las asociaciones están politizadas y no representan al conjunto de la ciudadanía. Hay que inventarse nuevas formas de participación y representación a pie de calle, apoyándose en las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. 

En el urbanismo de las personas el patrimonio puede tener un papel fundamental para “la rehabilitación y revitalización de las zonas urbanas, el fortalecimiento de la participación social y el ejercicio de la ciudadanía” (HÁBITAT, 2017). Observemos el incendio de Notre Dame, ¿qué fue ese sentimiento colectivo que se generó aquella tarde? La pérdida de un símbolo cultural que va más allá de las fronteras parisinas y francesas, un hecho palpable de cómo “la herencia construida es uno de los últimos signos de cohesión social de los que disfruta el ser humano” (DE MOLINA, 2019). Hay que aprovechar la capacidad del patrimonio para “cohesionar individuos en algo superior a ellos” (DE MOLINA, 2019) gracias a que éste teje la memoria y la identidad colectiva de la sociedad. Y esto debe ser escuchado por las instituciones (ya sean locales, estatales o internacionales), deben aprovechar esta chispa de la participación y ser sensibles a la opinión de sus ciudadanos, para darles voz e incorporar sus deseos (estudiados, contrastados y analizados por técnicos especializados) en los procesos de transformación y mejora urbana. 

Imagen 02: @elcreata. Imagen nacida por la reforma de la Plaza Deán Mazas en #Jaén (2018), donde parte de la ciudadanía solicitó y expresó mediante varias acciones, que finalmente no tuvieron éxito, que se mantuviera el pavimento característico de la ciudad. “El suelo de una #ciudad que vio nacer a sus habitantes, es el fiel testimonio que revela el amor o la desidia de los que comparten esas tierras; los unirá o los separará para siempre”

BIBLIOGRAFÍA 

BORJA, J. (2016) Cumbres como Hábitat III son una farsa. Semana [en línea], 21 de octubre de 2016 <https://www.semana. com/nacion/articulo/habitat-iii-criticas-del-urbanista-jordi-borja/499743> [Consulta: 15/04/2019] 

CARRIÓN, F. (2016) La “Agenda Oculta” de Hábitat III en Quito. El País [en línea], 14 de noviembre de 2016 <https://elpais. com/elpais/2016/11/10/seres_urbanos/1478767051_442355.html> [Consulta: 15/04/2019] 

CASTILLO, A. (2016) Relaciones entre ciudadanía y agentes patrimoniales desde la perspectiva de la investigación académica: retos pendientes en la gestión del patrimonio cultural. Revista PH [en línea], n.º 90, 2016, pp. 205-207 <http://www.iaph.es/revistaph/index.php/revistaph/article/view/3802&gt; [Consulta: 26/04/2019] DOI: https://doi.org/10.33349/2016.0.3802 

DE MOLINA, S. (2019) Arde y no se quema. Sobre el incendio en Notre Dame y el papel de la arquitectura. Fundación Arquia Blog [en línea], 22 de abril de 2019 <https://blogfundacion.arquia.es/2019/04/arde-y-no-se-quema-sobre-el-incendio-en-notre-dame-y-el-papel-de-la-arquitectura/&gt; [Consulta: 15/04/2019] 

AGENDA urbana española [en línea] (2018) Gobierno de España, Ministerio de Fomento, 2018 <http://www.aue.gob.es/&gt; [Consulta: 15/04/2019] 

GUERRERO CASAS, M. (2019) Las calles que nos abren (o nos cierran) al mundo. El País [en línea], 10 de abril de 2019 <https://elpais.com/elpais/2019/04/08/seres_urbanos/1554716337_434326.html#?ref=rss&format=simple&link=guid&gt; [Consulta: 17/04/2019] 

JACOBS, J. (2011) Muerte y vida de las grandes ciudades. Madrid: Capitan Swing, 2011 

HÁBITAT III: Agenda Urbana: Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Vivienda y el Desarrollo Urbano Sostenible [en línea] (2017) Naciones Unidas, 2017 <http://habitat3.org/wp-content/uploads/NUA-Spanish.pdf&gt; [Consulta: 15/04/2019] 

El IMPACTO del turismo en ciudades Patrimonio de la Humanidad (2019) paisaje transversal blog, negociación urbana para la transformación colectiva [en línea], 4 de enero de 2019 <https://www.paisajetransversal.org/2019/04/el-impacto-del-turismo-en-las-ciudades-Patrminio-Humanidad-Conama-local.html?fbclid=IwAR3prJK6qqIyWvYo3E4hzFgFx_so-R-q2pIpueE30e_X8dmXs3_BHxt4p2o&gt; [Consulta: 22/04/2019] 

UN Habitat III village–Ruta de la Experiencia (2018). URBANOS [en línea] <https://www.urbanos.nl/es/portfolio-items/un-habitat-village-ruta-de-la-experienica/&gt; [Consulta: 10/04/2019]

 

* ARTÍCULO ORIGINAL PUBLICADO EN LOS DEBATES LA REVISTA PH97 *

 

 

Desde que comenzó la andadura de Estudio Atope, hemos estado muy preocupados en llevar la arquitectura a los niños para concienciar de la importancia de cuidar nuestras ciudades, para hacerles ver que todos somos agentes importantes a la hora de pensar en nuestros barrios, en nuestros espacios públicos. Creemos firmemente que si los dotamos de los conocimientos necesarios y los dejamos explorar, facilitándoles los medios y el espacio, podrán ser (si así lo eligen) ciudadanos preocupados por la transformación, mantenimiento, cuidado, mejora y difusión de sus barrios y por ende, de sus ciudades. Acostumbrados a trabajar con adultos y niños más mayores, este año queríamos empezar a trabajar con los más pequeños, con la inocencia de sus miradas hacia el mundo y su incesante inquietud por aprender, por crear, imaginar, soñar… y enseñar. Para ello, sabíamos que lo mejor era rodearnos de los mejores docentes y contar en nuestro equipo con especialistas en este ámbito, ya que queríamos que nuestros talleres tuvieran una metodología pedagógica importante basada en la disciplina positiva y el fomento de la autonomía; y qué mejor manera de hacerlo que basándonos en la metodología Montessori. Así que, ¡manos a la obra! El año que viene comenzamos con una serie de talleres experienciales junto con la directora del Centro Infantil Guadalquivir de Jaén con unas líneas temáticas que empezarán siendo: “Mi casa”, “Mi barrio”, “Mi camino al cole”.

La base de los talleres sigue siendo la experimentación, la aproximación creativo-soñadora y la facilitación más que la transmisión vertical de información. Se quiere implicar a los niños con el mundo que les rodea, con la ciudad que pisan y juegan, despertando su interés por la arquitectura y el urbanismo sostenible y sensible. Se fomentará su curiosidad por su entorno, dándoles herramientas para favorecer su creatividad, su capacidad de análisis, de observación, de proponer mejoras y de crear o imaginar espacios más divertidos, cómodos, seguros y adecuados donde jugar, pasear, investigar y en los que, por qué no, hacer la croqueta.

“John Dewey dejó claro que el ambiente donde se enseña y aprende es en sí un educador. Los buenos espacios enseñan y construyen. Los malos espacios no enseñan nada, nos ponen de mal humor e incluso destruyen tejidos sociales. El ambiente educador se extiende más allá del edificio escolar. La ciudad es educadora. El país y sus leyes son educadores. La calidad de su libertad es el principal educador” (Raedó, J.). En un mundo donde cada vez más los niños se mueven de un sitio a otro en coche, es importante volver a los pies, proponer una educación para la ciudadanía basada en vivir y habitar la ciudad. Los niños saben si una ciudad es segura o no, ellos más que nadie. En estos talleres se intenta que los niños sean conscientes de los problemas de su entorno cercano, que sean capaces de señalarlos, describirlos desde su perspectiva (y desde su altura, conocimientos y lenguaje: qué les gusta, qué les asusta, etc) e interiorizarlos para así buscar soluciones, generar propuestas y aportar sus deseos e inquietudes. “Si una ciudad es adecuada para la vida cotidiana de los niños quiere decir que es una ciudad segura, con poco tráfico, escasa delincuencia, con redes sociales estables en los barrios que cuidan colectivamente de sus niños” (Raedó, J.).

Francesco Tonucci explica cómo los adultos somos peores si no nos controlan los niños, peores como personas, como conductores, etc. y la ciudad se hace así más insegura. Estos talleres consiguen trasladar a los niños la importancia de cuidar y respetar nuestro entorno urbano: las calles que paseamos, las calzadas que cruzamos y las plazas que jugamos. Se pretende generar una chispa que avive el deseo de querer conocer más acerca de nuestra ciudad y transmitir lo aprendido, para así implicar a sus familias y conocidos y provocar una cadena de intercambio de conocimiento tanto generacional como vecinal. Nos parece también importante que los abuelos y los papás cuenten a los niños cómo eran antes las calles, cómo es hacer la plaza los sábados (seguir escuchando esta expresión en nuestro barrio de la mano de nuestros mayores para referirse a hacer la compra los sábados en el mercado municipal nos tiene encantados), cómo ríos de niños iban al colegio andando entre lazos de confianza y líneas del deseo, cómo se sacaba la silla a la puerta de la casa, a ese gran patio de vecinos que era el espacio público (y que puede volver a serlo).

 

 

 

¿Recordáis qué es PICUDA? Su nombre es el resultado de un acrónimo: Prácticas Internacionales de Conservación, Urbanismo, Diseño y Arquitectura. Es un WORKSHOP temático, multidisciplinar e internacional cuyos talleres de 2019 se desarrollarán en el marco de la ciudad de Granada siendo esta vez el Patrimonio el protagonista de dichos talleres: Taller práctico para la gestión, conservación y apreciación del patrimonio cultural íbero-americano.

“Las actuales dinámicas en las que se encuentra inmersa la recuperación de nuestro patrimonio cultural, están poniendo de manifiesto la necesidad de propuestas transversales e implicadas activamente con su conservación. La apuesta decidida desde el ámbito universitario por impulsar la transferencia a la sociedad de las experiencias de las distintas disciplinas que se imparten en su seno, ya sean técnicas o de humanidades, justifican el presente curso que dentro de un contexto iberoamericano quiere ser un espacio y momento de intercambio de conocimiento.
La Universidad de Granada, con una larga experiencia en la recuperación, conservación y valorización de su patrimonio histórico, se convierte así en el escenario adecuado de reunión de distintos expertos que desde diversos países y disciplinas quieren intercambiar y compartir con alumnos de distintas áreas sus conocimientos y experiencias”.

Estudio Atope participará en esta ocasión con el taller “El urbanismo sensible” [14-18OCTUBRE2019], ya lo hicimos en 2016 en la ciudad de Bogotá con “De cIUdadano a ciudadano: Estrategias urbanas creativas” y fue una experiencia inmejorable de la que aprendimos muchísimo y en la que aportamos nuestro pequeño granito de arena. Queremos aprovechar esta edición para continuar con aquellas experiencias urbanas con los alumnos, definiendo las acciones planificación y gestión urbana, y dando a conocer entre los alumnos la diferencia entre ellas a la hora de hacer ciudad. Se plantearán otras posibilidades que incorporen la participación ciudadana, la apropiación, el empoderamiento, la identidad y la memoria colectiva en las políticas de intervención del espacio público. Posibilidades que son una oportunidad de cambiar los procesos urbanos para técnicos que en un futuro puedan trabajar bien dentro de las administraciones públicas encargadas de gestionar la ciudad, o bien como trabajadores independientes en trabajos urbanos determinados.

Mediante ejemplos reales se explicarán varias técnicas de creatividad social empleadas en el análisis y diagnóstico colectivo del espacio público. Se darán a conocer herramientas para elaborar acciones y dinámicas acorde con estrategias colaborativas y metodologías participativas de intervención en espacios públicos; así como medidas para sensibilizar y difundir la importancia de la mejora de la calidad de nuestros espacios urbanos y de su activación social, cultural y económica.

Se escogerán 1 ó 2 de estas técnicas para aplicarlas en un lugar concreto y real durante los talleres Picuda para formar técnicos facilitadores que dentro de la acción de GESTIONAR, sean capaces de:

  • trabajar con otras profesiones en las tareas de hacer ciudad para obtener proyectos multidisciplinares que satisfagan necesidades reales de la sociedad.
  • redactar propuestas de mejora urbana en espacios públicos, a través del trabajo colaborativo con la población, en propuestas que nazcan de “abajo hacia arriba” (Bottom-Up).

Se aprenderá a organizar, desarrollar y elaborar estas técnicas participativas teniendo en cuenta las opiniones y experiencias de los asistentes para adaptar las jornadas a sus conocimientos y expectativas, así como a los condicionantes que poco a poco nos vayamos encontrando. Las herramientas o técnicas elegidas para trabajar con la comunidad se adaptarán a la duración del taller y permitirán poner en común y elaborar de forma sencilla un diagnóstico participado del espacio público elegido para obtener un análisis amplio, abierto e inclusivo en el que cualquier ciudadano pueda participar.

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>> #PicudaGranada #elUrbanismoSensible

>> Artículo Relacionado con la dinámica:

Proyecto participativo para la regeneración urbana del entorno del castillo de Martos

 

 

 

 

 

¿Quién no ha jugado alguna vez al pilla-pilla o al escondite y ha gritado “Casa” en el lugar que era seguro para todos, un lugar donde estar protegido? Uno tiene, la mayoría de las veces, infinitas ganas de irse de vacaciones, de desconectar, de irse a sitios distintos para cambiar de aires. Y tras las vacaciones… ummm, qué bien sienta volver a casa. A redescubrir tus espacios, volver a habitarlos, cambiar tus cosas de sitio para volver a renombrarlas, a reinventarlas y revivirlas. La casa, nuestro hogar, nuestro refugio, puede ser uno de nuestros anclajes más fuertes.

Por eso para nosotros es tan importante la comunicación con el cliente: para poder ejecutar sus sueños y que los pueda disfrutar. Todos tenemos una idea de cómo queremos que sea nuestro hogar, de cómo queremos vivirlo, transitarlo y habitarlo. Es nuestra labor materializar estas ideas desde nuestra perspectiva técnica, aconsejando desde una mirada abierta y desde nuestra preparación: no es sólo formalizar ideas, es transformarlas, pensarlas, darles forma y llevarlas a la realidad. Un arquitecto no es sólo aquella persona que dibuja lo que tú ya has pensado, no es sólo el que firma unos planos que tú le das, no es el que calcula la estructura y deja todo lo demás al resto de disciplinas. Para nosotros, es aquel profesional que sabe escuchar, que piensa sobre lo hablado, que piensa tu casa (y la repiensa) en planta, sección y alzado, que tiene en cuenta estructura e instalaciones para que el conjunto sea un todo que vaya a la par y no cada parte por su cuenta haciendo del proyecto una suma de piezas que luego han de entrelazarse a base de chapuzas y calzadores. Es aquel profesional que puede llegar hasta el más ínfimo detalle pensando en volumen, midiendo los espacios y proyectando vida en ellos. Somos más que una firma o un mero trámite. Por eso, cuando alguien viene preguntando por un anteproyecto, pidiendo unos planos, y pretende que estos no sean cobrados, es una falta de respeto hacia la profesión. Y sí, hay compañeros que lo hacen. ¿No es esto regalar nuestro trabajo, rebajarlo hasta lo más mínimo? Con este tipo de prácticas lo que se traduce es: “hago planos como churros, no me cuesta trabajo hacerlos y al día siguiente los tienes en tu buzón”. Tampoco somos una fábrica de ideas gratuita. “Llamo para pedir ideas”. Genial. ¿Acaso las ideas salen solas y a borbotones de mi cabeza? No. Son ideas trabajadas, dibujadas sobre papel vegetal, redibujadas con lápiz y goma y pasadas al ordenador una vez le has dado mil vueltas.

Ahora que estamos en el proceso final de una reforma integral de un apartamento y de una vivienda unifamiliar, nos ha parecido tan importante escribir este post. La comunicación con los clientes ha sido imprescindible desde el primer día: es su dinero, son sus deseos y su futuro. Las visitas a obra han sido constantes, tanto con los clientes como sin ellos. La colaboración con los distintos profesionales que trabajan en la obra ha sido fundamental a la hora de una buena ejecución y materialización. El sentir al cliente contento e ilusionado, nos da alas y nos da fuerzas para decir NO a anteproyectos gratuitos, a ideas que vuelan, van y vienen sin ser cobradas y a intentar darle fuerza a nuestra profesión manteniendo nuestros principios.

** UN PATIO (J. Borges) **
Con la tarde
se cansaron los dos o tres colores del patio.
Esta noche, la luna, el claro círculo,
no domina su espacio.
Patio, cielo encauzado.
El patio es el declive
por el cual se derrama el cielo en la casa.
Serena,
la eternidad espera en la encrucijada de estrellas.
Grato es vivir en la amistad oscura
de un zaguán, de una parra y de un aljibe.

 

 

 

 

PAula es una iniciativa que aúna educación y arquitectura y que invita a docentes, a arquitectos y a toda la ciudadanía a compartir experiencias y propuestas. Esta jornada tendrá lugar los próximos días 26 y 27 de octubre en la capital murciana. Como extra, incluye estupendas medidas conciliadoras y una programación con acento femenino: puedes acudir a PAula con tu bebé y/o con una persona de apoyo sin coste adicional, ya que es de vital importancia acercar estas jornadas a personas sensibilizadas con la educación y entendemos que la mayoría de esas personas están en crianza activa.

Esta segunda edición de PAula, se introduce Arquitectura PA, un programa diseñado para arquitectos y docentes, una oportunidad de convivencia entre profesionales para mejorar los espacios educacionales. Inspirada en La Ciudad de los Niños de Francesco Tonucci, la mirada de los organizadores hacia las ciudades, las escuelas y especialmente a los niños y niñas, es otra. Otra mucho más sensible, lógica y justa. Tonucci es para mí el pedagogo vivo más relevante, y lo es, por tener un corazón gigante hacía la infancia.

La arquitectura es y será una prioridad en PAula, reivindicando la estética, la belleza, la organización… de la arquitectura y de las planificaciones urbanísticas. El programa Arquitectura PA 2018 es, probablemente, un punto de inflexión en el pensamiento del urbanismo y de los espacios en las escuelas, como las escuelas mismas en nuestra Región, y seguramente, fuera de ella. Todos sabemos el poder que tiene el diseño de los espacios como detonador de las experiencias más puras de nuestra vida. Existe una necesidad imperiosa de crear oportunidades para el debate sobre la arquitectura y el urbanismo en los centros escolares. Por este motivo en la segunda edición de PAula, un evento destinado a disfrutar y aprender de experiencias educativas actuales con atención a infantil y primaria, se ha puesto un foco de atención en esta materia: la arquitectura. El tercer profesor que defendía Loris Malaguzzi se convierte en el eje de una tercera rama en este evento.

En PAula Arquitectura se propone un programa muy especial destinado al encuentro entre maestros y arquitectos, se ha reservado la misma cantidad de plazas para ambos buscando la equidad y la inscripción en parejas. El viernes 26 se podrá disfrutar de la presentación general del evento al que están invitados todos los participantes (primaria, infantil y arquitectura). El sábado 27 se desarrollará una jornada-paseo entre el CEIP Ntra Señora del Carmen, Jardín de Floridablanca y el Museo Molinos del Río (taller en el Colegio, una actividad en el Jardín, una expo-comida en el Museo, una conferencia y una mesa redonda)

Será una jornada muy cuidada donde se reflexionará sobre el paseo, la importancia de la infancia en la ciudad, naturaleza urbana, técnicas de bajo impacto para cambiar espacios escolares, y un largo etcétera.

Puedes ver más detalle en los carteles adjuntos y la web: http://www.paulaeducacion.es/murcia/arquitectura/

¡¡PAula te espera!!

 

 

Este año, el Festival URBANBAT se desarrolla bajo el concepto de CIUDADES INSTANTÁNEASciudades que acogen a un importante número de personas atraídas por la celebración de eventos asociados al ocio y la cultura. Se desarrollan para estos, “tecnologías que permiten alterar, durante un periodo corto de tiempo, los usos de los equipamientos, ocupar masivamente el espacio público, construir arquitecturas efímeras para la acogida de visitantes e incluso adaptar momentáneamente las normativas que regulan la gestión urbana. Dispositivos para la construcción de micro-ciudades dentro de ciudades ya consolidadas, diseñadas para facilitar el consumo y el recreo de la clase media”. En esta edición, se explorará “la relación entre estos eventos culturales y las estrategias de planificación urbana, su impacto sobre el paisaje, la economía y la cultura local”, se estudiará la huella que dejan este tipo de acogidas masivas en el tejido urbano y en qué forma pueden influir estas innovaciones para mejorar la calidad de vida de los habitantes.

El año pasado participamos activamente en el Festival y nos llevamos unos gratos recuerdos, nuevos compañeros de viaje trabajando en la misma línea, experiencias urbanas de las que aprender y metodologías sobre las que investigar. Este 2018 no han hecho nada más que arrancar y ya hemos conocido un proyecto que ha captado nuestra atención: UN Habitat III village – Ruta de la ExperienciaLa iniciativa se enmarca dentro de la conferencia Habitat III de las Naciones Unidas en Quito (octubre de 2016), donde se debatió sobre el futuro de la urbanización en el mundo. “Conferencias internacionales como la de Habitat inundan las ciudades donde son realizadas con información y actividades de la cuales el ciudadano común no tiene ni idea, para dejarlas vacías el día siguiente. Nuestro plan era crear un proyecto que cambiara realmente un área de Quito para de esta manera, dejar un legado después de que el show se fuera de la ciudad. Sobre todo, en una conferencia donde se está hablando sobre el futuro de las ciudades y de sus ciudadanos”. Es decir, se baja de la conferencia a la calle, a dialogar directamente con el ciudadano, con el usuario, con sus miedos, sus deseos y sus necesidades. Se realiza una experiencia real en una calle cercana a las inmediaciones de la conferencia, convirtiéndose en una intervención singular de urbanismo táctico en Quito (Ecuador) para celebrar el lanzamiento del Human Cities Coalition (colaboración entre empresas, el gobierno holandés e instituciones académicas para mejorar las condiciones de vida en las ciudades).

>> Si te interesa el proyecto, sigue leyendo aquí.
>> Si te interesa URBANBAT, no te pierdas su programación.

 

 

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