IGLESIA DE SANTIAGO

ÉPOCA: Siglo XV
ARQUITECTO: maestro Juan de Arandia

La iglesia actual se construyó en 1490 sobre una pequeña ermita de comienzos del siglo XII (que hacia 1400 sería elevada a la categoría de iglesia parroquial). Fue financiada por el banquero Luis de la Serna a cambio de permitírsele utilizar la Capilla Mayor como panteón familiar.
La obra se encargó al arquitecto guipuzcoano Juan de Arandia. En 1500 se termina la construcción de la cabecera, pero no es hasta 1504 cuando Juan de Arandia y García de Olave comenzaron a levantar la torre, a la que en 1610 se le añadió un remate octogonal. A principios del siglo XVII se derrumbó parte de la nave, por lo que en 1615 el arquitecto Francisco de Praves trazó una nueva estructura de bóveda de planta poligonal y capillas de estilo protobarrocos que fue ejecutada por los maestros de obras Martín de Répide, Juan del Valle y Juan Alonso Ballesteros.

El edificio es de grandes dimensiones, de una sola nave con capillas entre los contrafuertes, y está construido casi totalmente en piedra.
El exterior del templo es de carácter austero, sin apenas motivos decorativos. Además en su lado del mediodía, se eleva una edificación moderna que hace la función de pórtico de acceso y que acoge las dependencias de la parroquia y la cofradía. La portada occidental de sillería y ladrillo, con un óculo vidriado es muy sobria. En el paño central del ábside se halla empotrado un relieve gótico de Santiago Matamoros, protegido por arco alfiz. El único elemento verdaderamente característico del exterior es la torre, formada por cinco cuerpos separados por cordones, un elemento decorativo preservado del arte gótico hispano-flamenco. El chapitel octogonal que lo corona tiene esencia escurialense.

El interior presenta una única y espaciosa nave, con pequeñas capillas laterales situadas entre los contrafuertes. La reforma realizada en el siglo XVII nos dejó un abovedamiento de cañón con lunetos sobre arcos fajones que apean en pilastras fasciculadas, como recuerdo del gótico original del templo, y cuyos plementos están decorados con sencillas yeserías barrocas.

La cabecera, a diferencia de la nave, ha conservado su traza original con características góticas. Tiene planta poligonal y su anchura es menor que la de la nave. Sus dos tramos se cubren con bóveda de crucería estrellada, sus ménsulas están decoradas con los escudos de los Reyes Católicos. En los muros figuran también las armas del promotor y mecenas del templo, D. Luis de la Serna.

En 1974 se descubrieron cuatro arcosolios con los sepulcros de D. Luis de la Serna y sus familiares en las paredes laterales del presbiterio. Las esculturas funerarias, labradas en alabastro, muestran a damas y caballeros, yacentes y ricamente ataviados. A excepción de la de D. Blanca López de Calatayud, que es renacentista, el resto de los sepulcros corresponden al gótico final de entre los siglos XV y XVI, y han sido atribuidos a Alejo de Vahía. Conserva la Capilla Mayor unos sitiales renacentistas, en uno de los cuales aparece tallado un relieve de Santiago Peregrino, de estilo cercano al escultor palentino Manuel Álvarez.

El monumental Retablo Mayor es barroco, de 1729, cuando sustituyó a otro más pequeño, de cerámica vidriada, costeado por el patrono de la Capilla Mayor. Ensamblado por Alonso de Manzano, su mazonería dorada y policromada se articula en cuatro grandes columnas salomónicas rodeadas de pámpanos y racimos de uvas. De la imaginería, tallada por Juan de Ávila, destacan el Santiago Matamoros que preside la calle central y, sobre él, en el cascarón que cierra el conjunto, la escena de la aparición de la Virgen del Pilar al apóstol y sus compañeros. Una cruz de Santiago sobre una cartela abrazada a una pulsera calada corona este ático.

En la Capilla del Santo Cristo de las Siete Palabras se venera el espléndido Santo Cristo de las Mercedes, acompañado por los Dos Ladrones. El Crucificado es obra realizada entre 1550 y 1560 por el círculo de Pompeyo Leoni, quien talló un cuerpo de bastante mayor tamaño que el natural, muy anatómico y robusto, con marcadas articulaciones y musculatura. Las tres esculturas forman un paso procesional de la Semana Santa vallisoletana conocido como En tus manos encomiendo mi Espíritu y perteneciente a la Cofradía de las Siete Palabras que desde 1941, convirtió esta iglesia es la sede de la Cofradía.


FUENTE http://www.valladolidweb.es/valladolid/imagesmagvall/049.htm + http://www.turinea.com/es/cu/4-147-836/3-iglesia-de-santiago-apostol-de-valladolid.html

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