>> El #PÓSIT, protagonista de los nuevos #ProcesosUrbanos

No es extraño encontrar imágenes de paneles y planos repletos de pósit [1] cuando buscamos en la red metodologías participativas en los nuevos procesos urbanos. La primera impresión que provocan estas imágenes, aparte de que nos puedan llamar más o menos la atención, es que el uso de estas pequeñas notas de colores puede resultar muy obvio e incluso algo infantil: se realiza un cuadrante con diferentes temas que afectan a un mismo problema (o espacio urbano, en este caso) y se opina mediante pósit de colores, donde cada color representaría una dimensión relacionada con la cuestión planteada.

Bien utilizado (como todo) el pósit es una herramienta muy útil al realizar acciones participativas en proyectos urbanos. Por lo que no estaría mal plantearse qué metodología se va a elegir en función del contexto en el que se va a intervenir y dependiendo de los actores sociales con los que se va a trabajar.

Acuerdos y desacuerdos productivos en la playa, por VIC Vivero de Iniciativas Ciudadanas

Acuerdos y desacuerdos productivos en la playa, por VIC Vivero de Iniciativas Ciudadanas

>> Qué aportan las acciones participativas en los procesos urbanos

Estas técnicas sirven para realizar el análisis urbano desde la reflexión colectiva, poniendo a pie de calle temas relacionados con el hecho de hacer ciudad que históricamente han estado en manos de técnicos y políticos. Es decir, se pasa de un análisis tradicional de la realidad a través de datos objetivos, a analizarla aportando también datos cualitativos, como situaciones y emociones de los participantes (los cuales a su vez suelen estar muy relacionados con el ámbito a tratar). Es importante resaltar que, aunque estos procesos surgen tras la burbuja inmobiliaria como opciones frente a un modelo urbanístico que se basaba en la especulación y en los procesos de arriba a abajo (top-down), no son nada nuevo, sino que cuentan con referentes históricos que no hay que olvidar (tanto teorías como experiencias reales) [2].

El pósit se convierte en los procesos de abajo hacia arriba (bottom-up) en un elemento de reflexión individual que aporta la misma voz a todas las personas presentes, evitando la aparición de líderes y la ausencia de personas más introvertidas. Es decir, comienza sentando las bases de un proceso democrático que promueve la integración de múltiples miradas y la corresponsabilidad [3] (tanto en las decisiones tomadas como en el mantenimiento de los proyectos ejecutados a raíz de estos planteamientos). También fomenta el diálogo entre las partes y la construcción colectiva tanto del análisis de un espacio urbano como de propuestas y soluciones sobre el mismo.

Las técnicas grupales que podemos emplear son muy variadas, escogiendo una u otra dependiendo del grupo o grupos con los que trabajemos, y del contexto en el que nos movamos. Entre las técnicas que podemos encontrar para la búsqueda de espacios intermedios que sustituyan posiciones discursivas rígidas y que visualicen de una manera gráfica dónde se encuentran las prioridades de trabajo [4], se encuentran:

  • SOCIOGRAMA: instrumento y herramienta de investigación colectiva que se emplea para mapear y representar las relaciones que existen en un determinado grupo de actores sociales en una situación o proyecto en concreto.
  • FLUJORAMA: técnica de análisis colectivo que tiene en cuenta la multitud de factores que determinan el conocimiento de un hecho o problema, y que favorece la construcción colectiva de propuestas.
  • MATRICES DE ACTORES: esta técnica relaciona a los distintos actores que pueden intervenir en un proceso urbano y revisa las relaciones, aportaciones y conflictos que pueden establecerse entre ellos.
Ejemplo de Sociograma [Fundación Rizoma+Paisaje Transversal]

Ejemplo de Sociograma[Fundación Rizoma+Paisaje Transversal]

Hemos de ser conscientes, en este caso como técnicos y como dinamizadores de las acciones, que no se puede mecanizar un proceso de estas características, y que habremos de escoger una estrategia en función del tejido asociativo y social donde vayamos a trabajar, para así reconocer si podemos hablar de gestión participativa del espacio a transformar[5]. Para enriquecer los procesos, será fundamental la colaboración entre disciplinas y el intercambio de saberes técnicos y sociales. Durante las dinámicas, será interesante y fructífero detenerse en los procesos además de en los productos finales, ya que el desarrollo de los microconsensos, la obtención de enunciados generales a raíz de los pósit individuales, etc, pueden generar desbordes, entendidos estos como resultados subjetivos no previstos en el momento de planificar la técnica[6].

Por todo esto, es necesario ir más allá y no banalizar el uso del pósit.

 
María Toro Martínez [ESTUDIO ATOPE]

 
 

[1] Escrito tal y como aparece en la RAE

[2] Para mayor información, recomendamos este artículo de Paisaje Transversal

[3] SOCAS, J., SAAVEDRA, L.M., HERNÁNDEZ, G. 2003, La técnica del flujograma: apuntes desde la práctica. Curso ‘Experto en nuevas metodologías de las Ciencias Sociales’, Universidad Complutense de Madrid, pág.2.

[4] SOCAS, J., SAAVEDRA, L.M., HERNÁNDEZ, G. Op.Cit. pág.10.

[5] LÓPEZ, C. Participación ciudadana en la cultura: concepto y realidad. Consultado en enero de 2015, en http://www.eldiario.es/cultura/politicas_culturales/

[6] SOCAS, J., SAAVEDRA, L.M., HERNÁNDEZ, G. Op.Cit. pág.10.

 
**ARTÍCULO ORIGINAL PUBLICADO EN COLECTIVO ’99**
 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: